miércoles, 23 de mayo de 2007

Marca de calidad política promovida por la Oficina de Innovación Política

primera marca de calidad democrática para acciones y organizaciones arquitectónicas

La Oficina de Innovación Política ha desarrollado la primera marca de calidad democrática para acciones y organizaciones arquitectónicas: Parliament Architecture (R)

Acredita que un determinado proceso arquitectónico ha contado con las garantías de representatividad y transparencia exigibles en el entorno de la Unión Europea.

Punto de paso obligado. Objetos tecnológicos que -sin unificar, ni fijar consensos- establecen alianzas más o menos duraderas entre actores con ideologías, expectativas, intereses, deseos, tiempos de evolución y códigos estéticos diferentes, contradictorios e incluso contrapuestos. Los objetos tecnológicos punto-de-paso-obligado son parlamentos en los que estos actores están políticamente representados, y se convierten en mediadores privilegiados, necesariamente presentes en la puesta en práctica de la asociación. Ejemplos: los pesados llaveros de las habitaciones de hotel que representan simultáneamente el deseo del director de que las llaves no se pierdan y el de sus huéspedes por abandonar el hotel sin preocupaciones ni molestias menores.

Objeto de escrutinio.
Sistema tecnológico equipado con mecanismos automáticos de monitorización, que permiten el registro y evaluación permanente de su funcionamiento. Supone un cambio de paradigma constructivo: el paso del objeto ejemplar (prototipo), al objeto laboritorizado (objeto de incertidumbre). Y el paso del arquitecto visto como un experto, al arquitecto gestor del riesgo. Ejemplos: las redes de carreteras o las audiencias televisivas.

Transparencia política. No es la transparencia de los materiales, ni la exposición directa de los sistemas tecnológicos. Es la cualidad de los objetos equipados con dispositivos que permiten a personas ajenas a su diseño y promoción, la visualización de su comportamiento, la evaluación de las implicaciones que conlleva su funcionamiento, e incluso tener acceso a su transformación. Ejemplo: los interfaces de ventanas de los ordenadores personales que, en lugar de exponer directamente el aspecto visual de los circuitos que los componen o los listados del software que utilizan, aportan imágenes sencillas que permiten a sus usuarios gobernarlos.

Objeto de concierno. Objeto que incorpora en su constitución las preocupaciones públicas que pueden ser activadas por sus procesos de producción, uso o transformación. Ejemplo: los productos distribuidos por las redes de Comercio Justo, que contribuyen a la mejora de las condiciones económicas y a la promoción de derechos civiles en países en conflicto o en vías de desarrollo.

Terminal de responsabilidad. Objeto que cuenta con opciones de decisión para que sus usuarios puedan modificar el comportamiento ético del objeto en cuestiones políticamente disputadas. Ejemplo: la casilla de contribución al mantenimiento de la Iglesia Católica en la Declaración de la Renta de las Personas Físicas en España.

Red de calidad. Sistema tecnológico dotado de protocolos para enrolar a sus usuarios en una comunidad de evaluación e implementación del sistema. Por un lado incorporando la contribuciones de los usuarios a su diseño y actualización, y por otro favoreciendo que el día a día de los usuarios se reconstruya con el capital cultural que los sistemas contienen; al tiempo que crea vínculos afectivos entre los usuarios. Ejemplo: Wikipedia.

15 comentarios:

chumbawamba dijo...

¿Qué significa esto?
¿Se va a poner un sello a los proyectos molones?

chumbawamba dijo...

parliament architecture???
esto es parliament?
comentarios sin respuestas...
meundo blog más poco parlamentario...

Oficina de Innovación Política Andrés Jaque Arquitectos dijo...

Chumbawamba,

La idea es poder hacer visibles y evaluables determinadas características que pueden indicar la calidad política de los objetos arquitectónicos.

Como en qué medida sus funcionamientos son objeto de revisión crítica, o por ejemplo si son canales para que los asuntos públicos en disputa, sean también disputados en el uso del edificio.

Andrs

Oficina de Innovación Política Andrés Jaque Arquitectos dijo...

Recientemente hicimos una consulta al arquitecto experto en gestión de la propiedad intelectual y en análisis de intangibles Vicente Castillo.

Todo lo que dijo resultó extremadamente interesante y útil. y marcó varias prioridades para el desarrollo de una marca de calidad.

Una de ellas es costituirse en institución que represente a los grupos de interés afectados por la marca de calidad y acreditarse frente a ellos.

Esto plantéa la necesidad de encontrar los socios adecuados para que en la gestión de la marca de calidad pueda representar a todos los actores edificatorios y cosntituirse como una institución de prestigio.

Andrs

Anónimo dijo...

*Sería interesante abordar la marca de calidad política desde un punto de vista más, a mi juicio imprescindible, que introduzca la capacidad de esa marca de ser producto, del mismo modo que otras marcas de calidad lo son, proporcionan un valor añadido al producto original, de cara a los consumidores de dicho producto.
¿Qué ofrece una marca de calidad política al eslabón último de la cadena?o mejor dicho,¿qué le ofrece que sea capaz de percibir como algo positivo?

trabajar por un lado en la investigacion teórica sobre la marca de calidad politica(mcp) y en paralelo un estudio del producto "marca de calidad politica" y sus expectativas en el mercado de las marcas de calidad, esto nos llevaría a plantearnos que clase de retribución aporta la "mcp", ¿moral?, ¿económica?, ¿cultural?, ¿prestaciones?, a los distintos actores de la edificación.

Resumiendo,¿puede la marca de calidad política ser un producto en el mercado actual de las marcas?¿de que modo puede serlo?

dani_bas

Oficina de Innovación Política Andrés Jaque Arquitectos dijo...

Dani-bas,

tienes razón. El interés de este experimento es ver si la calidad en arquitectura puede además de responder a ciertas figuras cajanegrizadas beneficiartse de las ventajas que también tienen las construcciones públicas. Es decir que ya sabemos que un tribunal formado por profesionales de prestigio (arquitectos de referencia, críticos...) son considerados competentes en nuestras sociedades para otorgar un premio de arquitectura o un encargo en un concurso de idéas por ejemplo. Pero en nuestras sociedades hay otras formas de medir la calidad de los productos. Y una de ellas son las marcas de garantías.

En mi opinión es interesante buscar un soporte que pueda representar a los stakeholders http://en.wikipedia.org/wiki/Stakeholder_%28corporate%29 implicados en una determinada actividad productiva. Igual que los productores, los restauradores y los consumidores aficionados al buen vino ven representados sus intereses en las denominaciones de origen de un vino, creo que arquitectos, administradores públicos, usuarios e incluso constructores y promotores, pueden verse representados por una marca de garantías que haga explícitos los protocolos para dotarse del prestigio derivado de la apropiación de determinadas características digamos que deseables.

Para convertirlo en un producto que cree un valor añadido en las arquitecturas u organizaciones arquitectónicas que lleven la marca, creo que serían necesarias una serie de transformaciones o desarrollos:

1.- que consiguiésemos que la marca de garantías fuese desarrollada y administrada por un instituto privado pero con participación de representantes de todos los stakeholders de la actividad.

2.- que los protocolos para la obtención de la marca estuviesen completamente detallados y su aplicación fuese lo más automática y neutral posible.

3.- que la marca tuviese rápidamente prestigio. Una marca de calidad vende prestigio y crédito y si no no vale nada.

En todo esto nos ha ayudado mucho como decía antes Vicente Castillo.
Tu cómo lo ves?

Andrs

Oficina de Innovación Política Andrés Jaque Arquitectos dijo...

cuando hablo de descajanegrizar me refiero a los procesos descritos en:

Autor: WOOLGAR, S.
Título: CIENCIA: ABRIENDO LA CAJA NEGRA
SubTítulo:
ISBN: 8476583036
Edición: 1991

Andrs

Anónimo dijo...

qué es eso de concierno?

Oficina de Innovación Política Andrés Jaque Arquitectos dijo...

Concierno es un término que nos hemos inventado para traducir el término inglés concern.

Entendemos por concierno una preocupación que llega a tomar una dimensión pública considerable y también sobre la que existe cierto consenso social en reconocerle estatus de asunto prioritario.

Como la violencia de género, el cambio climático o la solidaridad con las personas con minusvalías.

Andrs

Oficina de Innovación Política Andrés Jaque Arquitectos dijo...

Tengo que decir que la invención del término concierno surgió durante el taller FROM MATTERS OF FACT TO MATTERS OF CONCERN en la Escuela de Arquitectura de Valencia en el que eran profesores los entonces componentes de ZULOARK (en especial Luis, Manuel Pascual y Manu Rastas)y Sergio Gasco, con Emilio Luque y Lluis Viu como profesores invitados ponentes y del que yo era director.

Andrs

iletrado dijo...

pero los sellos de calidad se determinan hoy en dia a parámetros muy muy mesurables, como resistencia plástica a la flexión de la madera de conífera, no sé si llevar esta parametrización a tanta abstracción (por lo menos para una mayoría de mortales) desembocará en una cierta incredulidad del usuario en esta marca.
es decir, es como si yo propongo un sello de moloneidad (de molón) y reuno a los más guays de lo más guays para que decidan qué y qué no lleva el sello rosa chicle que da las máximas garantías de que la vivienda que está comprando es la más guay del barrio. todo basado en parámetros relcionados como indice de fidelidad a la tabla pantone de colores ácidos, radio de curvatura medio de los encuentros entre particiones interiores, inclinación del suelo, factor de mullidosidad de los revestimientos interiores (y exteriores) y porcentaje de huecos amorfos.
sería dificilmente rebatible empíricamente.
solo lo pregunto para salir de dudas

Oficina de Innovación Política Andrés Jaque Arquitectos dijo...

Iletrado,

Tienes razón. Las marcas tienen que tener una definición precisa y normalizada (regulada) para que su concesión no sea arbitraria.

Yo creo que casi todo puede llegar a parametrizarse. La cosa es encontrar los protocolos para hacerlo sistemáticamente.

Creo que por ejemplo, en el caso de punto de paso obligado, podría pedirse un informe de los stakeholders de un proyecto y algún tipo de garantía de que han sido incluídos en el diseño. Como en un proceso edificatorio hay unos stakeholders constantes (el agujero de ozono por ejemplo) creo que podría dejarse cerrada una parte de la lista. Incluso en ese caso se podría pedir la consecución de otras marcas de garantías especializadas (como sellos ecológicos).

Es verdad que existe el peligro de que lo consideren una cosa de moloneo. Pero eso tiene que ver a lo mejor con que de momento el sello lo presentamos y lo administramos únicamente nosotros. Creo que sería importante que entrasen en la sociedad otros actores representantes de otros grupod de interés afectados por la acción arquitectónica. Otros agentes no sospechosos de moloneo. Creo que si estuviesen representados en el instituto que gestione la marca de garantías agentes como el Ministerio de Vivienda o la ONCE o ACS dejaría de relacionarse con un contexto crítico simplificado.

Andrs

Anónimo dijo...

Un posible parámetro a evaluar, para otorgar la marca, ademas de las categorías que propones, podría ser el siguiente:

*X(buscale un nombre y un ejemplo tan bueno como los otros que has puesto si te interesa, a mi no se me ocurre ninguno en este momento), es decir, la capacidad del objeto arquitectónico en todas sus fases de ser un espacio de negociacion y espacio negociado, en todos los estados del proceso, pero tambien entre estados temporalmente no coincidentes; de algún modo concibo un producto de calidad política como aquel que es fruto de una negociación entre el mayor numero de actores posible, y esto evidentemente va mas alla del objeto construido, introduce ademas el ya muchas veces planteado tema del usuario activo.

**Un intento propositivo:

Documento a rellenar junto a proyecto basico, requisito necesario para optar a la marca de calidad politica.
Ha de exponerse el mayor número de hipotesis o el sistema de generación de estados de negociación.
Este documento sería grafico y unico, en el que se deberían de representar las relaciones y pactos posibles entre los distintos actores, que se enmarquen dentro del producto arquitectónico planteado, representando los mecanismos constructivos,espaciales, o gestores que hacen posibles los márgenes de negociación.

***Evaluación: un grupo de expertos evalua la capacidad del producto de ser negociado en sus distintas fases y entre las mismas, en base al documento equerido, esto supone la puntuación en una de ls categorías que han de ser evaluadas para la concesion de la marca de garantías.

****La marca en este caso, ya podría ofrecer a los actores, la garantía de que sus interes podrán ser negociados dentro de los marcos establecidos por el proyecto adjudicado.****

Daniel Bas

Anónimo dijo...

Algunas ideas sobre LA PARAMETRIZACIÓN

Parece que uno de las principales dificultades que tiene que resolver la Marca es la definición de lo que serán los parámetros de evaluación. Sin embargo, creo que, lejos de ser un problema, es una oportunidad muy clara de poner en práctica algunos de los conceptos de los que se hablan e la OIP, es decir, que el protocolo de evaluación es, más que nunca, un matter of concern.
Así ha quedado demostrado al ver los comentarios sobre el tema que han surgido en este foro, incluido este texto.

El hecho de no tener certidumbre sobre cuál debe ser la forma de evaluar las acciones arquitectónicas, no tiene por qué ser obstáculo para la continuidad de la Marca, sino que se puede (y se debe) ACTUAR DESDE LA INCERTIDUMBRE.

Por ejemplo, pienso que habría que encontrar alguna forma de que estos parámetros no sólo fueran “diseñados” (a priori) desde la Oficina sino que también se registraran fuera de ella, a partir de la observación de los resultados de éxito o fracaso de la realidad. A veces la observación de ciertas acciones arquitectónicas sugiere el parámetro y la forma de medirlo. La tarea de plantear una forma de medir la “representatividad” de las acciones arquitectónicas pasa por ser una labor de observación y registro, más que de invención previa. Por eso sería aconsejable que el propio protocolo de evaluación estuviera en constante desarrollo, verificación y actualización.

Por ejemplo, podría otorgarse una serie de “sellos” a distintas acciones arquitectónicas que, intuitivamente, cumplan alguna de las categorías, incluso sin haber definido todavía los parámetros de evaluación con rigor. Se va incorporando una selección al blog junto con una breve explicación. Se consigue así un doble objetivo: por un lado, la Marca se beneficia del prestigio o, por lo menos, de la notoriedad de estos objetos arquitectónicos (al igual que el nivel de los premiados da prestigio a un galardón). Por otro, se generarán una serie de reacciones a favor/en contra de esta selección que se inscribe de lleno en el debate que nos interesa.


La propia existencia de la Marca (y de su interfaz público, el blog) es ya su razón de ser, porque da fe de un matter of concern, un asunto público que interesa, no sólo a sus creadores, sino a todos los que participamos en el foro, y más.

Carlos

oficina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.