lunes, 26 de marzo de 2007

Le Corbusier empresario

Le Corbusier empresario, de la cocina de Yvonne al 35 de rue de Sèvres
Andrés Jaque 2006






escrito para la revista Minerva, Madrid



De la cocina de Yvonne al 35 de rue de Sèvres. Durante los últimos años treinta del siglo XX la vida, el pensamiento y la producción de Le Corbusier circulaba entre cuatro localizaciones geográfica e ideológicamente muy diferentes: 1.- El apartamento-estudiodepinturayescultura-minidespacho en las dos últimas plantas del edificio de viviendas de la Porte Molitor1 en París –en el que vivía junto a su mujer Yvonne Gallís-. 2.- El gimnasio-estudiodedanza de su hermano Albert –donde una vez por semana jugaba al baloncesto con su primo y socio en los proyectos de arquitectura, Pierre Jeanneret2-. 3.- Las playas próximas a Cap Martí -de vez en cuando pasaba allí unos días que no podemos decir que fuesen únicamente de descanso-. 4.- Su oficina de arquitectura en un pasillo de un antiguo monasterio jesuita en el 35 de la rue de Sèvres de París –desde 1922 desarrolló allí sus diseños y sus propuestas arquitectónicas y urbanísticas con Pierre Jeanneret y un equipo cambiante de colaboradores de distintas procedencias-. Por las mañanas pintaba y escribía en Porte Molitor, mientras Gallís cocinaba. Después de comer: diseño, arquitectura y urbanismo en rue de Sèvres. Y, ocasionalmente, paseos y natación en el Mediterráneo, y baloncesto en un gimnasio de París.
Una rutina en la que podemos encontrar muchos de los atributos de prestigio del hombre occidental. Deportista, creativo, familiar sin ser conservador y con tiempo libre para disfrutar de la naturaleza. Pero también urbano, ocupado en la construcción de la sociedad. Podríamos decir que influyente o, por lo menos, conectado a la red institucional en la que se deciden las cosas importantes. Una conexión animada por el trasvase creativo entre sus experiencias íntimas y el trabajo de su estudio. El trasvase entre la práctica sistemática de deportes de fondo y la construcción de sistemas compositivos basados en las proporciones del homme-type. De la disposición geométrica del color en el lienzo y su aplicación a la cualificación del espacio y la forma edificatoria. De la incorporación del horizonte, el movimiento del aire, los recorridos del agua y los ciclos solares en la experiencia del entorno mediterráneo y el diseño de objetos-tipo arquitectónicos que la optimizan. En otras palabras, los años treinta de Le Corbusier podrían describirse como el ejercicio de una cotidianeidad organizada para cultivar el individualismo y la singularidad, como material con que contribuir a la construcción de lo colectivo. O, ya que hablamos del siglo XX, una máquina para reconstruir contextos a partir de material de excepción.
Un rasgo característico del tiempo en que vivimos actualmente en Europa es que la experiencia personal de tener una identidad individual que definir, un destino que cumplir, ha superado la escala privada y se ha convertido en una fuerza política de grandes proporciones3. Las protestas, más o menos espontáneas, a la reciente guerra en Irak o el rápido desarrollo del sistema operativo Linux4 son ejemplos recurrentes que ilustran este fenómeno. Se ha escrito mucho sobre el romanticismo latente en las fuentes personales del trabajo de Le Corbusier y muy poco de cómo era la cadena de acontecimientos y dispositivos que conectaban estas fuentes con los procesos en que la sociedad se reconstruye. Es esta última labor crítica una de las que, en mi opinión, puede contribuir a incluir la experiencia de Le Corbusier en el encendido debate del papel de la arquitectura en la construcción de la Europa contemporánea.
Le Corbusier Empresario. Probablemente sea empresa5 la mejor palabra para definir los dispositivos con los que las experiencias individuales se inscriben en las esferas de realidad compartidas por la comunidad.6 Empresa es el objeto que articula las transformaciones de lo existente, lo que inserta el pensamiento en el día a día. Lo que en definitiva institucionaliza lo inicialmente marginal. Empresa, era la galería de Khanweiler, que hizo imprescindible colgar un Picasso en cualquier salón burgués con pretensiones intelectuales. Empresas son las asociaciones de gays y lesbianas, que han conseguido en España que la institución matrimonial represente a las parejas del mismo sexo. Empresa es Nike, que ha hecho que veamos la ciudad como un campo de deportes. Cualquier empresa tiene una dimensión económica e ideológica, pero también política.7 Una empresa desarrolla sus propias descripciones y diagnósticos de los contextos en los que opera, y también las estrategias de intervención sobre lo existente y los indicadores para evaluar la eficacia y la respuesta a la acción. A través de empresas consolidamos alianzas entre agentes con culturas e intereses en disputa y también a través de organizaciones empresariales extendemos el campo de lo posible; y es precisamente por esta razón por lo que en la Europa que nos ha tocado vivir, el cómo inyectar garantías democráticas en los objetos que permiten renderizar lo compartido inscribiéndole la experiencia individual, ha tomado relevancia política y el debate que genera se ha convertido en el principal elemento identitario de la joven Unión Europea. Apres le cubisme,8 Modulor,9 el pabellón de l’Esprit Nouveau10 y el catálogo de papeles pintados Salubra11 eran mediadores que diseñados para instalar en el día a día respectivamente las experiencias pictóricas del Le Corbusier de los años veinte (junto a Amédée Ozenfant), su visión del cuerpo tipo y una vida vinculada al aire renovado y su sensibilidad por los colores disonantes. De cada uno de estos objetos de mediación es posible recuperar diferentes construcciones políticas del papel de Le Corbusier como agente público. Es este el propósito de este artículo.
Tres mediaciones: la perspectiva cristalina, la herramienta simplificada, la cultura. Son muchos los autores que han encontrado en los paseos aéreos de Le Corbusier sobrevolando la costa de Río de Janeiro junto Antoine de Saint Éxupery, y también en sus vuelos en África, el origen de algunas de las novedosas propuestas urbanísticas del estudio de la rue de Sévres. La aviación despertaba la admiración de Le Corbusier desde sus años de l’Esprit Nouveau.12 En el número 10 de la revista que de 1919 a 1925 editó junto a Amédée Ozenfant y Paul Dermé (posteriormente incluido en Vers une architecture)13 bajo el título “Des yeux que no voient pas...” presentó junto a paquebotes, fotografías de Paestum sobre la imagen de un automóvil Humbert de 1907 y del Partenón sobre una imagen de catálogo de un Delage de 1921 y cuatro fotografías de aviones -dos de ellas realizadas desde el interior de aviones en vuelo-. Son también conocidos los bocetos de aviones en el aeródromo de Laghouat en 1933. Con los aviones, como con los coches producidos en serie, Le Corbusier ejemplificaba la capacidad de optimización que aportaba el pacto moderno entre los ingenieros y la organización taylorista del tejido industrial. La visión desde el aire del territorio y la posibilidad de contar con perspectivas privilegiadas desde las que se accedía a visiones totales de configuraciones urbanas imbricadas en redes territoriales, era probablemente el segundo desencadenante de la pasión del arquitecto por la cultura de la aviación. Las propuestas para Montevideo, Sâo Paolo, Río de Janeiro o Argel se hicieron públicas principalmente por medio de perspectivas aéreas, más o menos elaboradas, que presentaban las intervenciones a vista de pájaro incluidas en un paisaje natural. En 1923 en Vers un architecture decía: “Sin seguir una idea arquitectónica, sino simplemente guiados por los efectos del cálculo [...] los ingenieros emplean los elementos primarios y los coordinan según las reglas , provocando en nosotros emociones arquitectónicas.” Le Corbusier presenta al ingeniero como un agente con acceso a reglas universales y herramientas de cálculo eficaces para prever las implicaciones futuras de sus acciones.14 La perspectiva cristalina como figura interpuesta en la inserción social de las experiencias de gabinete, conlleva la creencia en que la descripción de la realidad, la detección de criterios de implementación, la definición de estrategias de intervención y la evaluación de los resultados de las acciones, no es una labor en que deba participar la sociedad en su conjunto. Para el Le Corbusier de las propuestas aéreas la ciudad era un asunto de expertos, expertos que con eficacia miran por el bien común.
En 1931 la compañía de papeles pintados Salubra publicó en Basilea una primera colección de papeles para paredes seleccionados por Le Corbusier.15 El catálogo se presentaba como una herramienta para trasladar las experiencias acumuladas por el arquitecto en sus trabajos pictóricos y también sus experiencias en la incorporación del color a la edificación. Un pequeño libro con muestras de los diferentes colores, disponibles en rollos, tratados con pintura al aceite, se ofrecía como un soporte que permitía a los usuarios prolongar la especulación iniciada por Le Corbusier, recortando trozos de las muestras y ensayando combinaciones personales, que posteriormente podrían aplicar a sus viviendas. Los colores de la paleta purista, los malvas, beiges, turquesas y marrón chocolate de la Villa la Roche, los tonos con los que Le Corbusier descompuso los volúmenes exteriores de las viviendas de Pessac, junto a patrones decorativos, que nos recordarían ahora a las superficies tramadas del cubismo sintético, se convertían en elementos disponibles para la recomposición y el ensayo. Sin embargo el catálogo Salubra, no conseguía trasladar los acontecimientos probablemente más relevantes del laboratorio de colores de Le Corbusier. No llevaba a la experiencia del usuario los colores descartados, ni las pruebas fallidas –los errores que habían emergido en la práctica-, tampoco equipaban al usuario con las dudas, las contradicciones o los temores de Le Corbusier. Como el interior de un ordenador, el catálogo ocultaba (cajanegrizaba tal como diríamos hablando de ordenadores) las grandes decisiones que definían en mayor medida la producción posible del sistema, para facilitarnos una utilización cómoda de un sistema ya consolidado. Unos años después, en 1946, Le Corbusier explicaba el papel que se reservaba en sus intervenciones urbanas. Estas palabras pueden ayudar a entender también la colaboración que esperaba del usuario de los papeles pintados: “tarde o temprano llega la hora en que el programa debe ser difundido, los técnicos poner manos a la obra y encargarse todos, según sus fuerzas, de una parte útil de la tarea: preparar a los usuarios a hacerse cargo de nuevos instrumentos. Preparados los conductores para velar por la realización de la experiencia con regularidad e intensidad suficientes.” 16
Entre 1947 y 1953 Le Corbusier trabajó en lo que sería una de sus tentativas empresariales: El Poema del Ángulo Recto,17 una serie de 19 litografías con una tirada de 200 ejemplares que posteriormente fue editada en forma de libro. En 1943 había abandonado Vichy, y también las esperanzas de llevar a cabo su plan para Argel. Mantenía el estudio de París, pero hacía años que no contaba con la asociación de Pierre Jeanneret. Sin expectativas de poder aplicar en un encargo directo los contenidos del poema, expone una serie de reflexiones sobre la relación del hombre con el cosmos, ilustradas con imágenes que recuperan algunos de sus iconos personales. Los meandros, los ciclos solares recorriendo la sección de la Unidad de Habitación, desnudos de Gallís, el hombre frente al horizonte mediterráneo, la mano abierta. Un trabajo sin líneas de acción directa, pero que muestra una cultura, una sensibilidad del hombre en el mundo, disponible para la apropiación. Es sobre todo una acción de apertura, una explicitación de su experiencia, un dispositivo que hace transparente y accesible el trabajo personal que alimenta sus propuestas públicas. En una de las litografías aparece el poema: “Soy un constructor/ de casas y palacios./ Vivo entre los hombres./ En medio de su madeja./ Enredada./ Hacer una arquitectura es/ hacer una criatura.” En otra junto a la imagen popular de la mano abierta escribe: “La mano abierta/ está abierta porque/ todo está disponible./ Abierta para recibir,/ abierta también para que cualquiera pueda cogerla.” Un constructor enredado entre los hombres con una cultura presentada de manera que cualquiera pueda cogerla y usarla. No más, pero tampoco menos.
Tres empresas como dispositivos interpuestos para la integración social del laboratorio personal de Le Corbusier: la perspectiva cristalina del experto, la herramienta simplificada y la exposición transparente de una cultura; que contienen, cada una, diferentes construcciones políticas, asociadas a una forma de entender la relación de la ciudadanía con el conocimiento. Construcciones políticas que ya forman parte de la Europa que disputamos en la actualidad.
En 1945, dos años antes de que Le Corbusier comenzase a trabajar en el poema, Paul Valery hablando de Europa escribía: “Nuestra esperanza es vaga, nuestro temor preciso”.18 Como ha señalado el politólogo británico Mark Leonard la reconstrucción de Europa no la encabezaron Churchill o De Gaulle, sino un grupo de burócratas anónimos que trabajaron para hacer desaparecer las armas del futuro horizonte europeo.19 Como Jean Monnet que equipado con una visión de cómo no tener una visión fue el artífice de la declaración Schuman, firmada por los gobiernos de Francia y Alemania en 1950: “Europa no se hará de una vez ni de acuerdo con un único plan general, sino a través de realizaciones concretas que empiecen a crear una unión de hecho.”20 Monnet había trabajado tras la Primera Guerra Mundial en la fracasada Sociedad de Naciones e intentó evitar comprometer el futuro de Europa al éxito de una idea ilusoria previa de comunidad internacional. En estos momentos la Unión Europea sigue sin privilegiar un modelo único de progreso humano. Los 80.000 folios de normativas aprobados desde la creación del Mercado Común en 1957, conocido como el acquis communitaire o hechos aceptados de la comunidad, pretenden crear el marco que garantice la convivencia pacífica de culturas distintas y rivales.21 La transparencia aparecía en la propuesta retirada del Tratado Para Instituir una Constitución Europea como una de las principales características de la unión.22 Frente a la imposición de un modelo de construcción de la cotidianeidad o un European way of life, Europa ha optado por crear un contexto de legalidad y monitorización colectiva, basado en el desarrollo de dispositivos e indicadores que permitan inscribir en lo comunitario las extensiones públicas de las acciones privadas.
Desde la perspectiva que nos da la experiencia europea la manera en que la individualidad se instala en la realidad colectiva ha tomado en la actualidad un protagonismo público sin precedentes. Y es también desde esta perspectiva desde la que reconocemos la importancia de establecer diferencias en las construcciones políticas que conllevan las tres empresas de Le Corbusier. Del planteamiento de visiones totalitarias, previas a la experiencia, formuladas desde perspectivas privilegiadas –aunque animadas por la búsqueda del bien común-, a los procesos que permiten equipar lo individual con dispositivos de transparencia que hagan posible prolongar en la arena pública las experiencias individuales, Le Corbusier se desplaza de la acción urgente a la creación de un contexto en que la acción colectiva se carga de representatividad. Es también el desplazamiento de la inclusión de los agentes no especializados como informantes en los procesos de diseño, al equipamiento del proceso de diseño para que los no expertos tomen el papel de actores con acceso a la toma de decisiones. Y probablemente es un desplazamiento coronado con la ansiada eficacia de la modernidad. Porque no sabemos si las ciudades europeas tendrán grandes infraestructuras para el tráfico de scooters, pero sí que los colores del Mediterráneo, el placer de observar los meandros después de una tormenta o de disfrutar del aire en movimiento en el interior de nuestras viviendas forman ya parte en Europa de algo que podríamos llamar la sensibilidad compartida o el campo de lo posible.

Notas:

1.- Le Corbusier y Jeanneret, Pierre. Edificio de Viviendas en la Porte Molitor. 1933 (rue Nungesser-et-Coli 75016 Paris).
2.- En 1922 Charles Édouard Jeanneret, Le Corbusier, se asoció con su primo Pierre Jeanneret e inauguraron un estudio de arquitectura y urbanismo en el 35 de la rue de Sèvres de París. Pierre se ocupaba del desarrollo de proyectos y del trato con los clientes del estudio. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial trasladaron el estudio a Ozón, Pirineos Franceses; hasta 1940 en que Pierre Jeanneret se une a la Resistencia Suiza y Charles Édouard se traslada a Vichy, donde trabaja hasta 1947.
3.- Giddens, Anthony. Modernidad e identidad del yo. (Barcelona: 1995).
4.- Himanen, Pekka. La ética del hacker y el espíritu de la era de la información. (Barcelona: Ediciones Destino. 2001).
5.- Es importante definir el término ‘empresa’ y señalar su relevancia política porque pretendo recortar de la compleja producción documentada de Le Corbusier tres objetos que entran dentro de esta categoría y exponer las implicaciones políticas implícitas en ellos.
6.- Cuando en este artículo se habla de la ‘construcción de lo común’, o de la ‘esfera compartida’ o de ‘lo colectivo’ me refiero a los procesos de construcción social de la realidad descritos por Berger y Kuckman en La construcción social de la realidad. Peter L. y Luckmann, Thomas. La construcción social de la realidad. (Buenos Aires: Amorrortu Editores. 1968).
7.- La utilización en este artículo del término ‘político’ corresponde a la definición expuesta por Carl Schmitt del mismo en El concepto de lo político. Para Schmitt políticos son los objetos mediante los cuales se gestionan alianzas entre agentes con ideologías, intereses, morales e incluso códigos estéticos diferentes sin necesidad de llegar a consensos en ninguna de las categorías anteriores, ante la posibilidad de un conflicto violento. Schmitt, Carl. El concepto de lo político. (Madrid: Alianza Editorial).
8.- Jeanneret, Charles Édouard y Ozenfant, Amédée. Après le cubisme. (París: Éditions des Commentaires, 1918.
9.- Jeanneret, Charles Édouard. Le Modulor. (París: Éditions de l’Architecture d’aujourd’hui. 1950).
10.- Jeanneret, Charles Édouard y Jeanneret, Pierre. Pavillon de l’Esprit Nouveau. (París: 1925, reconstruido en 1977).
11.- Jeanneret, Charles Édouard. Claviers de coleurs Salubra 2. (Basilea: 1959).
12.- De 1919 a 1925 Le Corbusier editó en París junto a Amédée Ozenfant y Paul Dermé la revista l’Esprit Nouveau. La cultura de la industria.
13.- Jeanneret, Charles Édouard. Vers une architecture. (París: Les Éditions G. Crés et Cie. 1923).
14.- Sobre este tema ver: Torres Cueco, Jorge. Le Corbusier: visiones de la técnica en cinco cuerpos. (Barcelona: Fundación Caja de Arquitectos. 2004).
15.- Sobre este tema ver: AA.VV. Polychromie architecturale, Les claviers de coleurs de Le Corbusier de 1931 et de 1959. (Basilea, Boston y Berlín: Birkhäuser. Verlag. 1997).
16.- Charles Édouard Jeanneret. Manière de penser l’urbanisme. (París: Éditions de l’Architecture d’Aujourdd’hui. 1946).
17.- Charles Édouard Jeanneret. Le poème de l’angle droit. (París: Éditions Verve. 1955).
18.- Valery, Paul. On European civilization and the European mind. (1921).
19.- Leonard, Mark. Why Europe will run the 21st century. (Londres. 2005).
20.- Schuman, Robert. Declaración Schuman. (9 de mayo de 1950).
21.- Leonard, Mark. Combine and conquer. (Nueva York: Wired. Junio 2003).
22.- Sobre el papel de la transparencia en la esfera pública ver: Stiglitz, Joseph y Chang, Ha-Joon. On Liberty, the Right to Know and Public Discourse: The Role of Transparency in Public Life. [London 2001].
Te odio-amo tanto.
Taller de diseño, telenovelas y sentimentalismo.
Dirigido por Andrés Jaque [UPM, UA]


Programa de Estudios Internacionales
Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá

Dentro del programa MIRADAS de la Embajada de España en Colombia.


Presentación general:

Tres factores detectados y explicitados por arquitectos y pensadores de referencia están modificando la agenda de los llamados diseñadores:

- Como ha demostrado el trabajo de los arquitectos colombianos Diego Barajas y Camilo García (HUSOS) la mundialización ha modificado la forma en que construimos/utilizamos el espacio y el territorio en los contextos que nos ha tocado vivir.

- La explosión de los medios de comunicación ha favorecido la aparición de autopistas para la transmisión de discursos sentimentales. (Martín Barbero, Jesús 1995).

- La creciente necesidad, derivada del pensamiento ecológico, de encontrar artefactos inmateriales que permitan ‘desacoplar’ nuestro día a día (artefactos que permitan hacer lo mismo, pero sin generar tanto ni producir tanto residuo). (Bermejo, Roberto. 2005).


Nos damos cuenta de cómo la industria del acero o la industria de los plásticos compiten en la construcción del día a día con la televisión, los concursos de misses o youtube.com. Que lo que antes hacíamos en un edificio, ahora lo hacemos en un entorno virtual. Que si antes eran los elementos decorativos que nos acompañaban los que nos transmitían valores como la permanencia, la honestidad o el sacrificio (Ruskin dixit), son ahora otros los artefactos que median en la construcción ética y práctica de las sociedades en que vivimos.

Entre estos artefactos, en una enorme fracción de lo que Barajas, D. y García, C. (HUSOS) llaman el mundo transnacionalizado, las telenovelas se han convertido probablemente en el principal dispositivo para transmitir modelos de conducta, marcos críticos para la visualización y evaluación de la esfera cotidiana y, cómo ésta acontece en la ética.


Participantes:

Estudiantes y profesionales del diseño industrial, la arquitectura, la politología, el arte, ciencias sociales, comunicación.

Objetivos generales:

1.- Explorar y sistematizar críticamente las gramáticas y estrategias desarrolladas y optimizadas en las disciplinas que intervienen en el diseño, producción e inserción social de los seriales dramáticos televisivos.

2.- Ensayar las posibilidades de apropiación de dicho material para cumplir objetivos que hasta ahora han formado parte de las disciplinas propias del mundo del diseño.

3.- Realizar simulacros de aplicación de lo anterior que permitan evaluar la oportunidad y la viabilidad de las telenovelas para convertirse en el vehículo que instala en el día a día los objetivos definidos en las disciplinas afines al mundo del diseño.

Objetivos individuales:

Se pretende que cada alumno pueda beneficiarse de los siguientes logros:

1.- Adquirir capacidad para hacer explícitos los marcos críticos activados de manera inconsciente en sus prácticas cotidianas de diseño.

2.- Incrementar su destreza en la apropiación de dispositivos presentes en el día a día y en su rediseño y optimización en un campo crítico que en principio les es ajeno.

3.- Familiarizarse con la instalación en los procesos de diseño de las descripciones, evaluaciones y estrategias derivadas del pensamiento económico ecologista.

Organización general:

El taller se plantea como una práctica al mismo tiempo colectiva, con una producción conjunta de todos los participantes, grupal, con producción de grupos de aproximadamente 7 personas, e individual, con reflexiones y participación en los debates que impliquen posicionamientos personales.

El taller contará con tres figuras de interacción:

- Serie de conferencias de Andrés Jaque para presentarse, exponer el enunciado del taller, su metodología, los procedimientos productivos y el contexto crítico en el que podría inscribirse.

- Trabajos de análisis y reconstrucción, en forma de debates colectivos.

- Plató de planificación, filmación y ensamblaje de telenovelas.

- Sala de visionado con invitados expertos.

Metodología:

FASE 0
1.- En grupos de siete alumnos se recopilarán las memorias o documentos descriptivos (web, folletos, informes, publicidad) de cinco objetos que formen parte de nuestro día a día (uno de ellos necesariamente ocupará un volumen superior a los 5.000 m3, y otro necesariamente menor de 0,01m3).

2.- Se enviará antes del 2 de abril un correo electrónico a oficina@andresjaque.com en el que se indicará:

- Nombre y dos apellidos de los componentes del grupo.
- Objetos del día a día seleccionados.
- Documentos o soportes descriptivos recopilados.

FASE 1

En la primera sesión del taller cada grupo presentará el material recopilado. Y, con la ayuda del resto de los participantes en el taller, se recuperaran los objetivos y las imágenes de lo deseable que contienen.

FASE 3

La clase se convierte en un plató de telenovelas. Con la misma precipitación que en los contextos televisivos. Cada grupo filmará, siendo los miembros del grupo, y amigos a los que puedan enrolar, al mismo tiempo guionistas, directores, ejecutivos de audiencias, actores, maquilladores, técnicos, estilistas, decoradores y publicistas.

En una jornada cada grupo filmará el trailer de la telenovela que presenta. Instalando ya en el trailer los objetivos recuperados de los objetos de la vida cotidiana previamente analizados.

FASE 4

Cada grupo diseñará y ensayará en un contexto cotidiano extra-académico los efectos que el trailer puede tener en el arbitrio del día a día. Registrando los efectos de la experiencia y evaluándolos en una sesión conjunta.

FASE 5

Post-producción. Con los resultados de la experiencia se reconstruirá el trailer, haciendo ‘la versión del director que ya ha ensayado su obra’. Y se rematará la post-producción elaborando un dvd que pueda ser visionado y utilizado por otros profesionales del diseño y el pensamiento.

FASE 6

Todo el trabajo será presentado a una comunidad seleccionada de televidentes que podrán cambiar de canal entre todas las telenovelas del taller.

Mecanismo de evaluación:

En la presentación final, será monitorizado el tiempo dedicado por la audiencia seleccionada a cada una de las telenovelas. Las calificaciones se darán en función del tiempo de permanencia en el visionado. Introduciremos un factor de corrección en función de la capacidad de impacto de cada una de ellas preguntando a los asistentes a la sesión cuales son las telenovelas que recuerdan.



Sobre Andrés Jaque:

Andrés Jaque es arquitecto y profesor de proyectos en la ETSAM [Madrid]. Como Tessenow Stipendiat, ha sido investigador residente de la Alfred Toepfer Stiftung [Hamburgo]. También ha sido profesor invitado de la Universidad Javeriana de Bogotá [Colombia], Escuela de Arquitectura de Alicante, de la Fundación Mies van der Rohe de Barcelona, de la Fundación Marcelino Botín de Santander, de la Escuela de Arquitectura de Valencia y de la Universidad de Castilla-La Mancha. Desarrolla una permanente labor crítica, ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas e impartido conferencias en foros académicos y profesionales españoles e internacionales. Es además miembro permanente del grupo Young European Architects [Rotterdam].

Desde enero de 2000 dirige la oficina Andrés Jaque Arquitectos, y desde el 2003 la Oficina de Innovación Política. Su trabajo ha sido premiado en numerosos concursos, publicado en revistas internacionales como Domus, A10 o Le Moniteur d’Architecture, publicaciones como ‘Architecture Tomorrow’ [Terrail. París. 2005] o ‘Emergence 4’ [Editions Pyramyde. París 2005], y expuesto en el Schweizerisches Architektur Museum de Basilea, en el Hellerau Festspielhaus de Dresde [Alemania], La Casa Encendida [Madrid], la 7 Mostra di Architettura de la Bienale di Venezia o la Bienal de Arquitectura Iberoamericana 2004 en Lima [Perú]. Su obra Teddy House ha recibido el Premio Grande Área al mejor proyecto arquitectónico del 2005 en Galicia y ha recibido el premio Dionisio Hernández Gil por la Casa Sacerdotal Diocesana de Plasencia que forma parte de la selección de la VIII Bienal Española de Arquitectura.

Enunciado Taller Seminario en Centro Cultural de España en Buenos Aires

MARKETING, POLÍTICA Y MAGIA
¡Equipando la arquitectura con los 3 maravillosos superpoderes del POP!


Sesiones de arquitectura y cultura contemporánea
con Andrés Jaque


Buenos Aires, 2,3 y 4 de mayo de 2007
Centro de Cultura Española en Buenos Aires


Digamos que la arquitectura no es lo que era. Los arquitectos pensábamos que podíamos describir el mundo, decidir qué era lo importante y qué lo anecdótico, medirlo, evaluarlo, desarrollar herramientas para reconstruirlo y protegerlo, en una larga conversación entre colegas. Una conversación en la que el espacio era sin discusión más importante que la decoración (la conformación de los límites, más importante que el papel pintado de las paredes), en la que las tecnologías optimizadas eran mejor que las obsoletas (los aviones mejor referencia que el encaje de bolillos), Le Corbusier más respetable que Pokemon o Hello Kitty.

Pero las antiguas categorías parecen empezar a hacer aguas, ante nuevos desafíos. El desarrollo del pensamiento ecologista, la crisis de los sistemas nacionales, el desarrollo de tecnologías globales, han hecho que el medio se construya como nunca antes. Y de la posibilidad de convertir la arquitectura en punto de paso obligado del día a día, tal cual es, depende su vigencia como disciplina.

Las ‘3 sesiones de arquitectura y cultura contemporánea’ pretenden convertirse en una experiencia de revisión de paradigmas. Un trabajo colectivo en torno a tres perspectivas que han demostrado su éxito en contextos en los que la arquitectura claramente no ha sido posible.

El taller es el cuarto de una serie de talleres dirigidos por Andrés Jaque en diferentes instituciones culturales. Juegos de rol, la emergencia del objeto de consenso, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (2003). From facts to concerns, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia (2004). Objetos Políticos, Programa de Estudios Internacionales, Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá (2006).

Andrés Jaque es arquitecto y profesor de proyectos en la ETSAM [Madrid]. Como Tessenow Stipendiat, ha sido investigador residente de la Alfred Toepfer Stiftung [Hamburgo]. También ha sido profesor invitado de la Universidad Javeriana de Bogotá [Colombia], Escuela de Arquitectura de Alicante, de la Fundación Mies van der Rohe de Barcelona, de la Fundación Marcelino Botín de Santander, de la Escuela de Arquitectura de Valencia y de la Universidad de Castilla-La Mancha. Desarrolla una permanente labor crítica, ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas e impartido conferencias en foros académicos y profesionales españoles e internacionales. Es además miembro permanente del grupo Young European Architects [Rotterdam].

Desde enero de 2000 dirige la oficina Andrés Jaque Arquitectos, y desde el 2003 la Oficina de Innovación Política. Su trabajo ha sido premiado en numerosos concursos, publicado en revistas internacionales como Domus, A10 o Le Moniteur d’Architecture, publicaciones como ‘Architecture Tomorrow’ [Terrail. París. 2005] o ‘Emergence 4’ [Editions Pyramyde. París 2005], y expuesto en el Schweizerisches Architektur Museum de Basilea, en el Hellerau Festspielhaus de Dresde, La Casa Encendida [Madrid], la 7 Mostra di Architettura de la Bienale di Venezia o la Bienal de Arquitectura Iberoamericana 2004 en Lima. Su obra Teddy House ha recibido el Premio Grande Área al mejor proyecto arquitectónico del 2005 en Galicia y ha recibido el premio Dionisio Hernández Gil por la Casa Sacerdotal Diocesana de Plasencia que forma parte de la selección de la VIII Bienal Española de Arquitectura.


Sesión 1. El primer superpoder del POP: Marketing.

En base a la exposición de diferentes estudios de caso (Caso Tupperware, Wolfgan Tillmans, el caso Tesco contra Wal-Mart) se plantea una revisión de la noción de calidad en la práctica arquitectónica, el paso del objeto de expertos al objeto de escrutinio. Ilustrado con los productos arquitectónicos de la Tuppershop y Mouse City de la Oficina Andrés Jaque Arquitectos.

La presentación de una hora de duración seguirá de una práctica de control de calidad de objetos arquitectónicos con la participación de los asistentes al taller.

Sesión 2. El segundo superpoder del POP: Política.

Tras la exposición de una serie de términos provenientes de la teoría política: transparencia, emergencia, representación, punto de paso obligado; se explorarán las implicaciones que su aplicación pueden tener en la práctica arquitectónica. Ilustradas con proyectos de la Oficina Andrés Jaque Arquitectos como Transparentar la Cidade da Cultura de Peter Eisenman, la Teddy House, la Sábana Santa de Tromso o Peace Foam City.

La presentación de una hora de duración seguirá de una práctica de reconstrucción política de objetos arquitectónicos con la participación de los asistentes al taller.

Sesión 3. El tercer superpoder del POP: Magia.

En torno al estudio del trabajo de Robert Hudin, se expondrán los principios de invocación, de confianza, de autopistas para la creencia y el enrolamiento de fe y se explorarán nociones de los mismos aplicables a la práctica arquitectónica. Ilustrados con proyectos como la Techno-Geisha, la Casa Polanco en Never Never Land, Ibiza, o la Casa Sacerdotal Diocesana de Plasencia.

La sesión finalizará con una sesión de magia arquitectónica con la participación de todos los asistentes.

Catálogo VII Taller de Arquitectura en Santander

Realismo, riesgo, innovación y alegría en una Remonta-Parlamento

Por Andrés Jaque
Texto para el catálogo del VII Taller de Arquitectura (Bienal Española).
Santander verano de 2005.

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Contacto A. Jaque: oficina@andresjaque.com
Versión última: 26.03.07





El VII Taller de Arquitectura en Santander: “Alojamiento y Espacio Público. LA REMONTA” fue uno de esos momentos mágicos en que un clima crítico singular hace posible que, de pronto, las cosas puedan verse, sin demasiado esfuerzo, de otra manera. Creo que cuando Warhol hablaba del placer que le producía lo fácil que en la Silver Factory , de pronto, se producía un retrato, digamos por ejemplo que de Jacqueline Onassis, hablaba de algo parecido a lo que ocurrió en Santander en el verano del 2005. En el taller de Santander todo ocurrió sin demasiada violencia. Un grupo de personas muy diferentes pudieron hacer lo que desde su sensibilidad y desde sus intereses personales era inmediato ver en la Remonta. Y lo mágico fue que puestas unas cosas al lado de otras el resultado tenía algo de esa complejidad que a todos nos fascina, que solemos reconocer como algo de calidad. Algo en definitiva que podríamos llamar en su discontinuidad, en su complejidad y en su optimismo descreído: urbano.
No hay certidumbres, sino apariencia de certidumbre. No hay culturas superiores, sino culturas privilegiadas. Durante mucho tiempo, lo que muchos han llamado el paréntesis ilustrado, los arquitectos hemos sido los defensores de la pureza, del orden, de la coherencia. Los defensores de una cultura optimizada que ponía a Le Corbusier muy por delante de las telenovelas, y a la fluidez del tráfico rodado mucho mejor situada, en la mesa en que se toman las decisiones, que ‘el maravilloso sabor del chocolate’ (por ejemplo). Pero mientras los arquitectos insistíamos en el divino suizo (o mientras pasábamos del postmodernismo, a los volúmenes evanescentes), en muchos lugares la gente dedicaba su tiempo a llorar con las peripecias de Carlos Alfonso o a hacer encaje de bolillos. Y los argumentos de la primera escuela de Frankfurt ya no convencen. Las culturas que han sido llamadas ‘populares’, están tan construidas como el dodecafonismo. Ni son formas encubiertas de fascismo, ni signos de decadencia; y desde luego no son en absoluto banales. Crear los marcos críticos en que puedan dotarse de significado, en que puedan evaluarse, hacerse explicitas, ingresar en las academias y formar parte de la construcción de la esfera pública es probablemente un trabajo posible para un tipo de arquitecto oportuno.

Pero para eso es también necesario un cambio de paradigma. Es necesario crear arquitecturas que hagan posible la convivencia de culturas, ideas, sensibilidades, tecnologías, códigos estéticos no sólo diversos, en muchos casos antagónicos. Una arquitectura que construya con los conflictos, sin necesidad de encontrar consensos ni simplificar. En definitiva unas prácticas que permitan que en el día a día emerja la complejidad de la que estamos hechos. En algo que probablemente se parezca más a un parlamento, que a un templo. Y en el que operen arquitectos que trabajen más como políticos, dando voz y representación, que como sumos sacerdotes.

En Santander tuvimos una experiencia de construir, sin ordenar. De cómo producir las imágenes de lo posible, sin dejar nada fuera. Sin tomar las decisiones que eliminan los conflictos, dejando fuera una parte del problema. En la maqueta, que fue apareciendo desde el primer al último día, estaba todo lo que cualquiera que pasaba por allí fue capaz de movilizar. Estaban el ruido, las viviendas, las yeguas, el tren, las aves que podrían haber anidado por mucho tiempo en la Remonta, los same gardens, los planes económicos, los cultivos hidropónicos, la línea de divertimentos, los lagos naturales…

Probablemente muchos se divertirán, con cierta condescendencia, ante las imágenes de la maqueta y cederán a la inercia de pensar que: ‘la realidad es otra cosa’. Pero podríamos preguntar qué es eso que solemos llamar ‘real’. Porque real suele ser lo que ya conocemos muy bien. Real suelen ser las prácticas institucionalizadas. Real suele ser lo exento de riesgo. Pero ¿qué partes de lo que nos importa están representadas en esa aparente realidad? ¿Están representadas las migraciones de las aves, está representado el ruido de las piedras movidas por el mar, están representadas las mañanas soleadas de invierno?. La cultura contemporánea está inyectada de melancolía, de cierta nostalgia por pasados que sólo existieron como construcciones culturales. No es difícil, después del tiempo pasado, echar de menos una Remonta que sólo existió como un taller que duró unos días. Una melancolía por un territorio que coincidimos en vislumbrar por unos minutos en una maqueta de todo a cien. Una Remonta que pudimos ver y oír, pero que nunca pudo experimentarse como ciudad.
Probablemente lo único que de verdad hizo Warhol en la Silver Factory fue convertir a un grupo de politoxicómanos, con tendencia a la afectación y a ciertas formas de sórdida promiscuidad sentimental, en estrellas. Convertir al transexual de la escena underground James Slattery en Candy Darling o al actor porno Joe Dalessandro en Little Joe, y con eso instalarlos en el lugar en que las cosas son visibles, en las que tienen prestigio y en las que pueden contribuir a decidir cómo es el día a día que compartimos. Y claro, lo que pasa cuando a la gente le das prestigio para que simplemente hagan lo que les gusta hacer, es que de pronto hay cierto ambiente de alegría, cierto optimismo, que hace que las cosas parezcan fáciles. A día de hoy muchas decisiones se habrán tomado para La Remonta. Probablemente decisiones serias, meditadas y precavidas. Pero probablemente en pocas de ellas haya tantos aspectos diferentes de la realidad representados, en pocas de ellas tanta gente habrá trabajado con tanta alegría y creo que pocas de ellas probablemente contengan tantas posibilidades para la innovación, como la caótica maqueta parlamento del VII Taller de Arquitectura. Porque no olvidemos que la innovación está siempre asociada al riesgo. No existe innovación sin ciertas dosis de irreverencia y tampoco sin una visión un poco más sofisticada de la precaución y del negocio que, digamos, supere la contabilidad de las empresas familiares –esa contabilidad jurásica de compro por tanto y vendo por tanto más-. Como cuenta Peter Sloterdijk, lo que nos gusta de la modernidad no fue su carácter revolucionario, sino su capacidad para poner en primer plano, en el escenario de las cosas que importan, aquello que antes estaba en la marginalidad. La modernidad no era otra cosa que el proceso en el que lo despreciado, lo marginal (los lenguajes propios de la industria, las viviendas de las clases trabajadoras) se convirtieron en el motor de los discursos públicos. La modernidad consiste en levantar ciertas barreras violentas que perpetúan el día a día tal como es. Barreras como los juiciosos concursos de arquitectura en los que lo de siempre se reviste de cierto racionalismo formal o de cierta espectacularidad. O como el urbanismo de ensanche, que entre otras cosas sirve para hacer visibles, en carísimas estructuras de hormigón armado, las limitadas ambiciones empresariales y financieras de comunidades que nunca han terminado de creer en el poder renovador que, en su propia singularidad, contienen. Entre la alegría y la melancolía, el taller de La Remonta pertenece a ese terreno en el que la arquitectura puede casi tocar futuros posibles y al mismo tiempo sentir el lastre de un pasado escrutado con un poco de prisa. Un futuro fácil de ver, e innecesariamente tan difícil de vivir.

martes, 13 de marzo de 2007

Locutorios, caboverdianos y encargos de arquitecto, en torno al trabajo del arquitecto Diego Barajas.

Locutorios, caboverdianos y encargos de arquitecto
en torno al trabajo del arquitecto Diego Barajas
Por Andrés Jaque


Editorial escrita para la publicación periódica BigFlyer.
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Acostumbrados a trabajar en el marco cristalizado por una práctica definida desde el exterior –desde el desinformado espacio de los encargos profesionales disponibles, desde las prisas del ‘esto hay que entregarlo y cobrarlo’, desde el cómodo ‘no nos entienden’- los arquitectos tenemos cierta tendencia a pensar que sólo es posible trabajar intentando responder en plazo con un proyecto de ejecución que contribuye a consolidar lo ya probado. Es en este contexto en el que conviene dar un paso atrás y pensar que estamos rodeados de realidades que jamás pasarán por nuestros discursos, por nuestras decisiones, por los documentos que producimos, si no hacemos algo para convocarlos. Que podemos plantear pactos diferentes con los políticos, con los agentes económicos, con los usuarios. Que podemos hacer que determinadas preocupaciones – la igualdad de género, los derechos de las minorías, el sostenimiento de los recursos naturales, o ¿por qué no? los derechos de los colores bonitos o del olor a chocolate- se conviertan en una prioridad pública y sean el material que arbitre los pactos en los que las sociedades, y con ellas el medio que habitamos, se reconstruye.Y con ellos, nuevos proyectos de ejecución para el arquitecto. El de llevar al primer plano, al lugar donde se toman las decisiones, lo que forma parte del mundo de lo invisible. El de poner nombre a lo que no lo tiene, y dotarlo de un plan de protección integral. El de generar confianza entorno a lo arriesgado y así colocarlo con los mismos derechos junto a las acciones de prestigio. El de describir cómo un locutorio en Holanda desestabiliza las nociones que hasta ahora usábamos, casi sin pensar, sobre las continuidades del espacio, el papel de la tecnología en la tele-relación de un padre con una hija a la que no abraza desde hace años, la posibilidad de encapsularnos y teletransportarnos a lugares en los que deseamos estar, o cómo una peluquería en Amberes puede sumergirnos en las formas de vida de la dispersa nación caboverdiana.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Freakies en el lugar donde las cosas importan

Freakies en el lugar donde las cosas importan:
FRESHFORWARD como infraestructura de confianza y como intersticio disponible.
Por Andrés Jaque

Versión última: 06.03.07
Contacto:
oficina@andresjaque.com
© Andrés Jaque

Escrito para el catálogo de la plataforma FRESHFORWARD comisariada por Ariadna Cantís Silberstein en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.




Digamos que la cultura y la acción pública no son lo que eran. En la Europa unida en la diversidad tan importante es el hip-hop como la música dodecafónica. En algún sitio Muchomuchacho comparte espacio de acción con Anton Webern, y el trabajo de ambos está ya en los lugares donde se toman las decisiones que a todos nos afectan. La cultura ha dejado de ser ese hermoso templo de referencias seleccionadas y compartidas por el club de los ilustrados, para convertirse en un parlamento donde las sensibilidades y habilidades que somos capaces de explicitar pueden convivir sin homologación ni consenso. Un parlamento de diferencias con garantías: garantías de representatividad, garantías de visibilidad. Pero también con oportunidades: oportunidades para la acción, para la especulación y también para administrar el riesgo. Es este en mi opinión el contexto en el que la plataforma Freshforward es posible.
Dispositivo de acceso vs. exposición. Freshforward no es una exposición. La propuesta de su comisaria Ariadna Cantís Silberstein y del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid tiene más que ver con dar acceso, que con exhibir. Más con conectar personas y centros de especulación con ese primer plano que podríamos llamar el mundo de lo visible, que con explotar los resultados que todos los equipos invitados empiezan a acumular. Conectar laboratorios dotados de capacidad para reconstruir el medio del hombre - desde perspectivas singulares -, con ese otro experimento colectivo en el que el territorio, la ciudad y la envolvente de nuestro día a día se actualiza. Haciendo que los intereses que informan los laboratorios, la manera en que describen la realidad, los mecanismos de evaluación que movilizan y sus estrategias de intervención puedan formar parte de la esfera pública, y puedan presentarse en un soporte sinóptico junto a los de los arquitectos de referencia que les han precedido. La arquitectura como disciplina se parece más al escritorio de un ordenador que a una enciclopedia y Freshforward Update acaba de instalarnos unos cuantos iconos nuevos.
Banco de confianza. No es posible hacer arquitectura en soledad. El trabajo del arquitecto es necesariamente un pacto entre clientes, constructores, usuarios, agujeros de ozono y generaciones futuras. Cada uno de ellos con comportamientos imprevisibles que sin embargo podemos observar cuando ocurren, podemos medir y sobre los que podemos intentar intervenir corrigiendo nuestras predicciones iniciales. La arquitectura es un experimento en el que el diseñador es un actor entre otros. Una alianza que sólo ocurre en un marco de oportunidad y confianza. Donde la certidumbre no es posible, es necesaria la confianza. Pero la confianza se construye. Se construye con transparencia, trasladando a la sociedad las formas de calidad que desde la disciplina son posibles e instalando en la disciplina las que en la sociedad pueden generarse. Se construye haciendo posible que lo que pertenece al terreno de lo teórico pueda dotarse de un corpus de praxis, colocando junto a lo ensayado lo prometedor, mostrando cómo funciona lo que nos asusta y conectando al mismo nivel lo marginal con lo que ya está dotado de prestigio. La arquitectura, como cualquier actividad, sólo tiene sentido si es capaz de convertirse en punto de paso obligado del día a día. Pero cada día es diferente, y sólo la actualización permanente nos hace estar en el presente. Freshforward es en mi opinión una infraestructura de confianza y una varita mágica para dar a los laboratorios de lo diferente lo que les falta –praxis, presencia junto a lo prestigioso, legibilidad- para tener estatus de normalidad. Una red de canales en la que la evaluación será viable, en la que nuevos paradigmas podrán cargarse de evidencias. Una infraestructura para hacer que lo prometedor pero discutible, se convierta en una referencia que pueda compararse con lo ya probado. Una maquina de hechos evaluados: un banco de confianza.
Intersticios disponibles. Pero la más importante utilidad de Fresforward es invisible, y consiste en ofrecernos nuevos espacios para el debate, disponibles para que todos podamos habitarlos. Los laboratorios invitados, colocados junto a la arquitectura de referencia ya instalada en nuestro imaginario crítico, dejan un espacio de indefinición y tensión para el debate. Un espacio en el que nuevas posiciones son posibles. Nuevas negaciones, nuevos rechazos, nuevas posiciones intermedias, adhesiones hasta ahora no construidas y apropiaciones ahora disponibles. Es el bien común, la utilidad de la que todos podemos beneficiarnos. Intersticios para debates en que terminaremos encontrando oportunidades para nuevos posicionamientos personales, nuevas prácticas, nuevos dispositivos críticos. Intersticios en los que el campo crítico de lo posible se amplia, en el que podremos hacer más especializado nuestro trabajo y nuestra inserción social. Intersticios en los que las oportunidades para la acción y el pensamiento en definitiva aumentan. Los visitantes y el uso que podamos hacer de estos intersticios disponibles -de estos espacios invisibles entre lo que existe y lo que ahora se hace presente- somos los verdaderos protagonistas. Porque en mi opinión Freshforward es sobre todo la construcción de una sociedad, de una sociedad de debates no resueltos pero más especializados y más representativos. Y es esta infraestructura de enrolamiento crítico lo que en mi opinión ahora se presenta.