
Isla en S.S. de los Reyes, Ikea, Media Mark, Leroy Merlin, Plaza Norte
(texto presentación de conclusiones de la primera evaluación de la plataforma Piensa Madrid de la Casa Encendida)
Por Andrés Jaque
Madrid a día de hoy. Distrito Telefónica, Cañada Real y Orgullo Gay
En los últimos 30 años la metrópolis de Madrid ha duplicado su superficie urbanizada a un ritmo que,1 hasta el momento en que se hizo ineludible la actual crisis financiera, alcanzó las 500.000 viviendas anuales.2 Un crecimiento que ha agotado en buena medida las reservas de suelo de las que en gran parte depende la adaptabilidad futura de la ciudad, tal como ha sido entendida hasta el momento. Con una edificación que, salvo excepciones, ha utilizado sistemas constructivos pesados y pobremente industrializados -que no han conseguido activar significativamente programas de innovación y no han tenido una incidencia relevante en el aumento de la competitividad internacional del sector de la construcción regional- y acompañada de una extensa movilización de mano de obra poco especializada,3 en una dinámica de subcontratación y desplazamiento de trabajadores que para muchos es el origen de la alta siniestralidad laboral -casi 32.000 accidentes relacionados con la construcción en la Comunidad de Madrid en 2007-4 y que ha acarreado y acarreará en el futuro un controvertido consumo de recursos materiales de todo tipo.

Madrid a día de hoy. Distrito Telefónica, Cañada Real y Orgullo Gay
En los últimos 30 años la metrópolis de Madrid ha duplicado su superficie urbanizada a un ritmo que,1 hasta el momento en que se hizo ineludible la actual crisis financiera, alcanzó las 500.000 viviendas anuales.2 Un crecimiento que ha agotado en buena medida las reservas de suelo de las que en gran parte depende la adaptabilidad futura de la ciudad, tal como ha sido entendida hasta el momento. Con una edificación que, salvo excepciones, ha utilizado sistemas constructivos pesados y pobremente industrializados -que no han conseguido activar significativamente programas de innovación y no han tenido una incidencia relevante en el aumento de la competitividad internacional del sector de la construcción regional- y acompañada de una extensa movilización de mano de obra poco especializada,3 en una dinámica de subcontratación y desplazamiento de trabajadores que para muchos es el origen de la alta siniestralidad laboral -casi 32.000 accidentes relacionados con la construcción en la Comunidad de Madrid en 2007-4 y que ha acarreado y acarreará en el futuro un controvertido consumo de recursos materiales de todo tipo.

Campamento SINTEL en el Paseo de la Castellana de Madrid, urbanismo centrado en la defensa de una posición controvertida
Han sido también los años de una profunda transformación formal y funcional de la ciudad, descrita brillantemente por José María Ezquiaga en la ponencia que presentó en la primera sesión del seminario. El esfuerzo de los 80 por equiparar las infraestructuras públicas del sur-sureste con las del norte-noroeste, ha sido retomado con grandes proyectos, como la puesta en funcionamiento del Metro Sur. Las líneas ferroviarias de alta velocidad y la construcción de nuevos vectores de movilidad para el tráfico rodado han ampliado el área de interdependencia territorial hasta los 90 km., conectando con Madrid en tiempos de desplazamiento cotidianos ciudades hasta a doscientos kilómetros de distancia. Una eliminación operativa de la lejanía, que pese a la incomprensible decisión de no conectar la red de alta velocidad con la reciente Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas –construida para hacer de Madrid un nodo de intercambio del tráfico aéreo comercial-, ha contribuido a provocar una creciente exurbanación distante de la ciudad y la territorialización de muchos de sus programas metropolitanos.5
La lógica de la centralidad ha sido sustituida por una lógica de la accesibilidad. En la que las arterias de movilidad, principalmente de tráfico rodado, dan acceso a islas de funcionamiento centrípeto en las que se agrupa una oferta múltiple de servicios en las que el carrito prolonga la experiencia rodante del coche en pasillos de hiperoferta, organizados siguiendo las llamadas ‘técnicas de mercadotecnia en el punto de venta’. Un modelo de ciudad formada por islas pacificadas, ámbitos en que lo político queda en buena medida excluido, conectadas en la distancia. Diseñadas de nueva planta con la voluntad de reproducir, en cada una de ellas, algún tipo de sucedáneo de la diversidad de usos e interacciones que los centros de las ciudades occidentales obtenían con la superposición, a lo largo del tiempo, de conflictos y acontecimientos. Un modelo que en el mejor de los casos apunta a la posibilidad de una territorialización fractal de algo a mitad de camino entre lo urbano y lo ‘natural’, y que, por el momento, ha protagonizado el éxodo de sedes corporativas -Telefónica, Banco Santander Central Hispano- e incluso el de grandes equipamientos institucionales del Estado -no olvidemos el Campus de la Justicia- de los antiguos centros de encuentro y representación institucional integrada –como la calle Alcalá o el paseo de la Castellana- a localizaciones donde el suelo es más barato y las vecindades pueden ser diseñadas.5 Para muchos no es otra cosa que la consolidación de una nueva forma de zoning por la que unas realidades urbanas se independizan, en la experiencia diaria, de otras de las que en realidad dependen. Y que, en la versión comercial, corporativiza los escenarios del ocio y el mercado. Curiosamente no son formalmente tan diferentes a esas otras islas de miseria, como la Cañada Real, que vienen a confirmar que los ámbitos de exclusión del primer mundo, tienden a generar no demasiado lejos, aunque un poco escondido, un tercer mundo ad hoc.6
La lógica de la centralidad ha sido sustituida por una lógica de la accesibilidad. En la que las arterias de movilidad, principalmente de tráfico rodado, dan acceso a islas de funcionamiento centrípeto en las que se agrupa una oferta múltiple de servicios en las que el carrito prolonga la experiencia rodante del coche en pasillos de hiperoferta, organizados siguiendo las llamadas ‘técnicas de mercadotecnia en el punto de venta’. Un modelo de ciudad formada por islas pacificadas, ámbitos en que lo político queda en buena medida excluido, conectadas en la distancia. Diseñadas de nueva planta con la voluntad de reproducir, en cada una de ellas, algún tipo de sucedáneo de la diversidad de usos e interacciones que los centros de las ciudades occidentales obtenían con la superposición, a lo largo del tiempo, de conflictos y acontecimientos. Un modelo que en el mejor de los casos apunta a la posibilidad de una territorialización fractal de algo a mitad de camino entre lo urbano y lo ‘natural’, y que, por el momento, ha protagonizado el éxodo de sedes corporativas -Telefónica, Banco Santander Central Hispano- e incluso el de grandes equipamientos institucionales del Estado -no olvidemos el Campus de la Justicia- de los antiguos centros de encuentro y representación institucional integrada –como la calle Alcalá o el paseo de la Castellana- a localizaciones donde el suelo es más barato y las vecindades pueden ser diseñadas.5 Para muchos no es otra cosa que la consolidación de una nueva forma de zoning por la que unas realidades urbanas se independizan, en la experiencia diaria, de otras de las que en realidad dependen. Y que, en la versión comercial, corporativiza los escenarios del ocio y el mercado. Curiosamente no son formalmente tan diferentes a esas otras islas de miseria, como la Cañada Real, que vienen a confirmar que los ámbitos de exclusión del primer mundo, tienden a generar no demasiado lejos, aunque un poco escondido, un tercer mundo ad hoc.6
Transformación del centro de Madrid utilizando el compromiso de un segmento de la población con los derechos de L.G.T.B. como motor de transformación urbanísitca
Y si todo lo anterior ha ocurrido con el acuerdo de los poderes públicos y de los grandes actores corporativos, en estos años hemos asistido a transformaciones, principalmente operadas sobre tejidos consolidados, que, sin apoyo institucional y con un escaso consumo de recursos, han modificado la ciudad redefiniendo incluso las formas de asociación, acción pública y ciudadanía. El caso del barrio de Chueca, con su emergencia como barrio comprometido con la reivindicación de la visibilidad y la igualdad de derechos de los sectores sociales L.G.T.B. (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales) ha desencadenado una revitalización de la vida pública, una revalorización del comercio y del precio de los inmuebles y un aumento de la seguridad pasiva de un enclave de la ciudad altamente degradado en el pasado. Un factor que diferencia a Madrid del resto de las ciudades europeas y que se ha convertido en una fuente constante de visitantes para la ciudad.


Desalojo Patio Maravillas
Con menos eficacia directa, pero con una gran capacidad para instalar nuevas imágenes, evidencias y prioridades en el ideario colectivo local, la irrupción de fenómenos de okupación y su derivación en centros sociales más o menos autogestionados –como los diferentes ‘laboratorios de Lavapiés’ o el ‘Patio Maravillas’- han canalizado experiencias de resistencia a la gentrificación y a los efectos socialmente depuradores de la especulación inmobiliaria en barrios como Lavapiés o Malasaña, en los que la acogida de neoinstalados en la ciudad ha encontrado fórmulas para la cooperación con una población envejecida de larga raigambre local. Una forma de entender la construcción de la representación pública en tejidos históricos, como los barrios de de Chueca, Lavapiés o Malasaña, que poco tiene que ver con políticas municipales orientadas a equiparar el llamado centro de la ciudad con la imagen historicista, o más bien “historizante”, de otras capitales europeas. Como las desplegadas para transformar el Eje Prado-Recoletos. Porque, como cuenta Marie Vanhamme, pese al crecimiento de la extensión urbanizada por la ciudad, el tejido construido que en 1901 describía la guía de turismo Baedeker, salvo excepciones, sigue siendo el único fragmento de la gran metrópolis que recorren los turistas que en estos momentos visitan la ciudad. 6
Es en el marco creado por este diagnóstico colectivo, en el que en mi opinión, pudieron articularse los debates formales e informales de la primera convocatoria del seminario Piensa Madrid. Y de las deliberaciones y las visitas de campo pudieron recuperarse tres vectores estratégicos y prioritarios para canalizar la revisión de la ciudad:
1ª Prioridad. Redensificación desacoplada.
Si en las últimas décadas la transformación de la ciudad de Madrid, y en buena medida su prosperidad económica, ha sido delegada al poder transformador de la industria edificatoria e infraestructural, es el momento de reactivar lo existente con lo que los economistas cualitativos de la sostenibilidad han llamado ‘políticas desacopladas’. La construcción del Metro Sur, la transformación de la M30, los PAUS, la Terminal 4 del aeropuerto Madrid- Barajas, han respondido por un lado a la idea de economía matérica, y por otro a un cierto desconocimiento del funcionamiento de los entornos virtuales. Una economía matérica o acoplada basada en una relación directa entre el volumen de interacción económica promovida y el consumo de recursos materiales necesarios para garantizarla. Y un desconocimiento de los entornos virtuales evidenciado por el desprecio de aquellos materiales con que en estos momentos se construyen los espacios públicos que más eficientemente promueven la cooperación y el intercambio. Espacios que son competencia directa de la ciudad en la construcción de arenas para lo público, y que, de manera tan gráfica, expone Juan Freire en su ponencia.7 Materiales como el talento y la creatividad, pero también la comunicación o la posibilidad del encuentro accidental y disputado de lo diferente, cuya rentabilidad ha sido detalladamente descrita por Maurizio Carta.8 A la luz del pensamiento ecosistémico y de la descripción detallada de la interacción urbana, estamos en estos momentos en condiciones para programar una redensificación cualitativa de lo ya construido. Un reequipamiento invisible, como el defendido por Juan Herreros.9 Estrategias intangibles y bajos presupuestos tal como lo cuenta Belinda Tato en la experiencia de Ecosistema Urbano.10 Una política de movilidad que opere más con el diseño de los tiempos y de la coordinación entre modos de transporte, tal como propone Fabio Casiroli,11 que con costosas revertebraciones radicales, la reprogramación participada del espacio público como los numerosos y bellos ejemplos presentados por Francesca Ferguson,12 o el límite dibujado en el suelo del colegio descrito por Salvador Pérez-Arroyo, que institucionaliza diferenciales, que podemos distinguir y experimentar. 13
2ª Prioridad- Rehabilitación de la política
El llamamiento hecho por Marie Vanhamme para una recuperación de los marcos políticos, como espacio para la crítica y proyección de lo urbano,14 se convierte en una necesidad prioritaria en una ciudad en que las controversias públicas que acompañaron al crecimiento de los últimos años, que han quedado registradas en los proyectos audiovisuales que Montserrat Soto incluye en esta publicación, han tenido una inscripción marginal en su definitiva resolución. Una política, como en la referencia que hace José Castillo15 a El Concepto de lo Político de Carl Schmitt,16 entendida como la administración de amistades y enemistades ante la imposibilidad de considerar un consenso pacificador –que sólo llegaría por la exclusión o el sometimiento violento de parte de los actores implicados-. En este momento se impone una pregunta central en los estudios de tecnología: “¿Dónde se encarna la política?” Si, tal como defiende Andrés Walliser en su intervención, el conocimiento especializado no sólo reside en los expertos oficiales, si no también en una ciudadanía alejada del lugar en que se toman las decisiones;17 si somos conscientes de que los edificios, los PAUS, las vías rápidas, las gated cities o los Campus de la Justicia hacen posibles determinadas situaciones y excluyen otras, es decir operan también como agentes políticos; si, cómo defiende Salvador Pérez-Arroyo, la autoridad, derivada de la elección democrática, de los actores institucionales puede mediar y convocar el interés común ante las demandas de los promotores privados;18 entonces es el momento de pensar en cuales son las cámaras en que estas representaciones se dotan de garantías. No se trata de una llamada al sufragismo en la toma de decisiones sobre la ciudad, si no a repensar equipar los lugares en que las decisiones se toman y dotarlos de las condiciones que exigimos a la acción publica. Transparencia, comparación objetiva de alternativas, lentitud, posibilidad de enmienda, monitorización de funcionamientos, evaluación colectiva de resultados.19
3ª Prioridad. Compacidad.
Es el momento de repensar los ensamblajes de la ciudad. Abandonada ya en gran medida la idea cartesiana de la ciudad como un cuerpo sincronizado dotado de continuidades metabólicas y por tanto naturales (la ciudad, tal como explica Salvador Pérez-Arroyo, no tiene ADN),20 somos conscientes de la importancia de construir nociones renovadas de compacidad entre los acontecimientos. Compacidades basadas en aquellos intereses que adquieran la categoría de preocupaciones públicas. Modelos urbanos que renueven el pacto de distribución de la riqueza y equiparación del acceso a los recursos, que inauguró el desarrollo del planeamiento racional. Pactos industriales que conecten el crecimiento de la ciudad con la implementación de las condiciones de trabajo y la innovación en el conocimiento. Pactos formales que, como las montañas de residuos de Valdemingómez, descritas por Juan Herreros como ecomonumentos,21 conecten nuestras conversaciones cotidianas con la sensibilidad compartida por la búsqueda de formas de vida sostenibles. En definitiva un ensamblaje basado en la coexistencia duradera, pero disputada, de la diferencia. Porque es probablemente en esta prioridad en la que resida la posibilidad y el renovado interés de lo urbano en la era ecosistémica. Más que nunca la ciudad renueva el proyecto de construir reservas de resilencia. Un espacio basado no tanto en la optimización de la fábrica fordista, si no el la redundancia de actores propia de los ecosistemas maduros. En último término contextos de complejidad en el intercambio y de adaptabilidad ante lo imprevisible.
1.-De la fragmentación a la fractalidad: Paradojas de la diversidad. Ponencia a cargo de José María Ezquiaga.
2.- Dato aportado por Salvador Pérez Arroyo en el debate del día 09.10.08.
3.- Sobre este tema consultar las intervenciones de Salvador Pérez-Arroyo en el debate del día 09.10.08.
4.- Fuente U.G.T.
5.- Desarrollado en De la fragmentación a la fractalidad: Paradojas de la diversidad. Ponencia a cargo de José María Ezquiaga.
6.- Desarrollado en Madrid: Una mirada de guiri. Ponencia a cargo de Marie Vanhamme.
7.- Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos. Ponencia a cargo de Juan Freire.
8.-Cultura, comunicación y cooperación: Las tres “c” para una ciudad creativa. Ponencia a cargo de Maurizio Carta.
9.- Madrid en tiempos de crisis: de la periferia al centro, pasando por los ensanches. Ponencia a cargo de Juan Herreros.
10.-Ponencia a cargo de Belinda Tato y Andrés Walliser el 09-10-08.
11.- Huellas urbanas de movilidad, ponencia a cargo de Fabio Casiroli.
12.- Ponencia a cargo de Francesca Ferguson el 08.10.08.
13.- Ponencia a cargo de Salvador Pérez-Arroyo el 09.10.08.
14.- Intervención de Marie Vanhamme en el debate del 09.10.08.
15.- Intervención de José Castillo en el debate del 08.10.08.
16.- Schmitt, Carl. El concepto de lo político. 1932.
17.- Intervención de Andrés Walliser en el debate del 09.10.08.
18.- Intervención de Salvador Pérez-Arroyo en el debate del 09.10.08.
19.- Para una explicación más extensa de las implicaciones en la intervención en la ciudad de los debates que desde la sociología han reflexionado sobre el papel de los dispositivos tecnológicos en la encarnación social de la política consultar: Jaque, Andrés. Long, long island. En “Puentes”. Madrid, El Tercer Nombre, 2008.
20.- Ponencia a cargo de Salvador Pérez-Arroyo el 09.10.08.
21.- Madrid en tiempos de crisis: de la periferia al centro, pasando por los ensanches. Ponencia a cargo de Juan Herreros.
Es en el marco creado por este diagnóstico colectivo, en el que en mi opinión, pudieron articularse los debates formales e informales de la primera convocatoria del seminario Piensa Madrid. Y de las deliberaciones y las visitas de campo pudieron recuperarse tres vectores estratégicos y prioritarios para canalizar la revisión de la ciudad:
1ª Prioridad. Redensificación desacoplada.
Si en las últimas décadas la transformación de la ciudad de Madrid, y en buena medida su prosperidad económica, ha sido delegada al poder transformador de la industria edificatoria e infraestructural, es el momento de reactivar lo existente con lo que los economistas cualitativos de la sostenibilidad han llamado ‘políticas desacopladas’. La construcción del Metro Sur, la transformación de la M30, los PAUS, la Terminal 4 del aeropuerto Madrid- Barajas, han respondido por un lado a la idea de economía matérica, y por otro a un cierto desconocimiento del funcionamiento de los entornos virtuales. Una economía matérica o acoplada basada en una relación directa entre el volumen de interacción económica promovida y el consumo de recursos materiales necesarios para garantizarla. Y un desconocimiento de los entornos virtuales evidenciado por el desprecio de aquellos materiales con que en estos momentos se construyen los espacios públicos que más eficientemente promueven la cooperación y el intercambio. Espacios que son competencia directa de la ciudad en la construcción de arenas para lo público, y que, de manera tan gráfica, expone Juan Freire en su ponencia.7 Materiales como el talento y la creatividad, pero también la comunicación o la posibilidad del encuentro accidental y disputado de lo diferente, cuya rentabilidad ha sido detalladamente descrita por Maurizio Carta.8 A la luz del pensamiento ecosistémico y de la descripción detallada de la interacción urbana, estamos en estos momentos en condiciones para programar una redensificación cualitativa de lo ya construido. Un reequipamiento invisible, como el defendido por Juan Herreros.9 Estrategias intangibles y bajos presupuestos tal como lo cuenta Belinda Tato en la experiencia de Ecosistema Urbano.10 Una política de movilidad que opere más con el diseño de los tiempos y de la coordinación entre modos de transporte, tal como propone Fabio Casiroli,11 que con costosas revertebraciones radicales, la reprogramación participada del espacio público como los numerosos y bellos ejemplos presentados por Francesca Ferguson,12 o el límite dibujado en el suelo del colegio descrito por Salvador Pérez-Arroyo, que institucionaliza diferenciales, que podemos distinguir y experimentar. 13
2ª Prioridad- Rehabilitación de la política
El llamamiento hecho por Marie Vanhamme para una recuperación de los marcos políticos, como espacio para la crítica y proyección de lo urbano,14 se convierte en una necesidad prioritaria en una ciudad en que las controversias públicas que acompañaron al crecimiento de los últimos años, que han quedado registradas en los proyectos audiovisuales que Montserrat Soto incluye en esta publicación, han tenido una inscripción marginal en su definitiva resolución. Una política, como en la referencia que hace José Castillo15 a El Concepto de lo Político de Carl Schmitt,16 entendida como la administración de amistades y enemistades ante la imposibilidad de considerar un consenso pacificador –que sólo llegaría por la exclusión o el sometimiento violento de parte de los actores implicados-. En este momento se impone una pregunta central en los estudios de tecnología: “¿Dónde se encarna la política?” Si, tal como defiende Andrés Walliser en su intervención, el conocimiento especializado no sólo reside en los expertos oficiales, si no también en una ciudadanía alejada del lugar en que se toman las decisiones;17 si somos conscientes de que los edificios, los PAUS, las vías rápidas, las gated cities o los Campus de la Justicia hacen posibles determinadas situaciones y excluyen otras, es decir operan también como agentes políticos; si, cómo defiende Salvador Pérez-Arroyo, la autoridad, derivada de la elección democrática, de los actores institucionales puede mediar y convocar el interés común ante las demandas de los promotores privados;18 entonces es el momento de pensar en cuales son las cámaras en que estas representaciones se dotan de garantías. No se trata de una llamada al sufragismo en la toma de decisiones sobre la ciudad, si no a repensar equipar los lugares en que las decisiones se toman y dotarlos de las condiciones que exigimos a la acción publica. Transparencia, comparación objetiva de alternativas, lentitud, posibilidad de enmienda, monitorización de funcionamientos, evaluación colectiva de resultados.19
3ª Prioridad. Compacidad.
Es el momento de repensar los ensamblajes de la ciudad. Abandonada ya en gran medida la idea cartesiana de la ciudad como un cuerpo sincronizado dotado de continuidades metabólicas y por tanto naturales (la ciudad, tal como explica Salvador Pérez-Arroyo, no tiene ADN),20 somos conscientes de la importancia de construir nociones renovadas de compacidad entre los acontecimientos. Compacidades basadas en aquellos intereses que adquieran la categoría de preocupaciones públicas. Modelos urbanos que renueven el pacto de distribución de la riqueza y equiparación del acceso a los recursos, que inauguró el desarrollo del planeamiento racional. Pactos industriales que conecten el crecimiento de la ciudad con la implementación de las condiciones de trabajo y la innovación en el conocimiento. Pactos formales que, como las montañas de residuos de Valdemingómez, descritas por Juan Herreros como ecomonumentos,21 conecten nuestras conversaciones cotidianas con la sensibilidad compartida por la búsqueda de formas de vida sostenibles. En definitiva un ensamblaje basado en la coexistencia duradera, pero disputada, de la diferencia. Porque es probablemente en esta prioridad en la que resida la posibilidad y el renovado interés de lo urbano en la era ecosistémica. Más que nunca la ciudad renueva el proyecto de construir reservas de resilencia. Un espacio basado no tanto en la optimización de la fábrica fordista, si no el la redundancia de actores propia de los ecosistemas maduros. En último término contextos de complejidad en el intercambio y de adaptabilidad ante lo imprevisible.
1.-De la fragmentación a la fractalidad: Paradojas de la diversidad. Ponencia a cargo de José María Ezquiaga.
2.- Dato aportado por Salvador Pérez Arroyo en el debate del día 09.10.08.
3.- Sobre este tema consultar las intervenciones de Salvador Pérez-Arroyo en el debate del día 09.10.08.
4.- Fuente U.G.T.
5.- Desarrollado en De la fragmentación a la fractalidad: Paradojas de la diversidad. Ponencia a cargo de José María Ezquiaga.
6.- Desarrollado en Madrid: Una mirada de guiri. Ponencia a cargo de Marie Vanhamme.
7.- Cultura digital en la ciudad contemporánea: nuevas identidades, nuevos espacios públicos. Ponencia a cargo de Juan Freire.
8.-Cultura, comunicación y cooperación: Las tres “c” para una ciudad creativa. Ponencia a cargo de Maurizio Carta.
9.- Madrid en tiempos de crisis: de la periferia al centro, pasando por los ensanches. Ponencia a cargo de Juan Herreros.
10.-Ponencia a cargo de Belinda Tato y Andrés Walliser el 09-10-08.
11.- Huellas urbanas de movilidad, ponencia a cargo de Fabio Casiroli.
12.- Ponencia a cargo de Francesca Ferguson el 08.10.08.
13.- Ponencia a cargo de Salvador Pérez-Arroyo el 09.10.08.
14.- Intervención de Marie Vanhamme en el debate del 09.10.08.
15.- Intervención de José Castillo en el debate del 08.10.08.
16.- Schmitt, Carl. El concepto de lo político. 1932.
17.- Intervención de Andrés Walliser en el debate del 09.10.08.
18.- Intervención de Salvador Pérez-Arroyo en el debate del 09.10.08.
19.- Para una explicación más extensa de las implicaciones en la intervención en la ciudad de los debates que desde la sociología han reflexionado sobre el papel de los dispositivos tecnológicos en la encarnación social de la política consultar: Jaque, Andrés. Long, long island. En “Puentes”. Madrid, El Tercer Nombre, 2008.
20.- Ponencia a cargo de Salvador Pérez-Arroyo el 09.10.08.
21.- Madrid en tiempos de crisis: de la periferia al centro, pasando por los ensanches. Ponencia a cargo de Juan Herreros.

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