jueves 25 de junio de 2009

OUI presenta el programa ALL AGE CITY




Andrés Jaque Arquitectos y MOHO Arquitectos (con la colaboración de Jorge Ruano), presentan el 8 de julio en el marco del Observatorio del Diseño y la Arquitectura, el Programa Europeo de ciudades All Age City:
ALL AGE CITY, marca de calidad para la urbanización de la vejez
En los próximos 40 años se triplicará la población de mayores del mundo. Si se mantiene la actual estructura laboral, en la Unión Europea habrá un trabajador por cada dos jubilados. Sin embargo la ancianidad de manera creciente ha quedado social, económica y espacialmente segregada en los tejidos urbanos, justo en el momento en que el prestigio de la ciudad como espacio de diversidad y especialización alcanza sus máximos históricos.
La OUI, OFICINA DE INTERGENERACIONALIDAD URBANA, promueve la catalogación ALL AGE CITY para ciudades equipadas para promover la permanencia y convocatoria de personas mayores. La oficina toma Murcia como metrópoli piloto de la red de ciudades que en los próximos 20 años obtendrán la catalogación ALL AGE CITY. Un contexto para la interacción, económica, social y cultural.
Obtener la marca ALL AGE CITY, cuesta mucho menos que unas Olimpiadas, y permite posicionar su ciudad en un inmenso mercado emergente, no sólo económico.

miércoles 24 de junio de 2009

"Políticas del día a día" por Andrés Jaque


Políticas del día a día
Por Andrés Jaque

Desde que empecé a trabajar como arquitecto, he estado ocupado con una serie de experimentos, unos más alejados que otros del mundo de la edificación; pero que han sido la escusa para poder discutir con amigos de diferentes disciplinas (economistas, sociólogos, politólogos o expertos en mercadotecnia) las implicaciones políticas de algunas de las prácticas arquitectónicas. El recorrido por estas experiencias y por algunas de las reflexiones que han desencadenado puede convocar algunas nociones que, junto a los que colaboran conmigo, intento desde hace tiempo incorporar a los trabajos que desarrollamos.
Arquitectura Parlamento y anfitrionazgo de los dispositivos materiales
En el 2003 presenté la Techno-Geisha. Un personaje construido de la misma forma que se construye un edificio; que, de manera un poco pretenciosa, prometía actuar como “la anfitriona de la ciudad contemporánea”. Diseñé y construí, con ripstop y cinchas de color naranja fluorescente, su traje; que, activando un extractor que funcionaba con la batería de una vespa, podía ser hinchado, convirtiéndose en una pequeña tienda de campaña. También un abrigo, de lámina de pvc remachada, que permitía desplegar sobre el suelo una pequeña pradera de césped natural, cultivado sobre una espuma sintética empapada en gelatinas hidrorretentoras. Estaba equipado también con un depósito de gas y una pequeña cocina. Pero sobre todo la Techno-Geisha contaba con un protocolo de actuación que, con la ayuda de la artista conceptual Alicia Ríos, pudo ensayarse en un pic-nic automático sobre el suelo de la galería itinerante Doméstico. Una tarde de pic-nic en la que la “anfitriona de la ciudad contemporánea” usaba los diferentes dispositivos tecnológicos de su indumentaria -la cocina, la pradera de césped, la capsula de intimidad hinchable- para cumplir dos de las funciones políticas de la perfecta anfitriona: dar voz al público de diferentes allí convocado y hacerles sentirse “como en casa”, es decir hacer que la situación que allí se construía también a ellos representase. Esta experiencia tiene mucho de manifiesto de intenciones para mí. Creo que no existe un divorcio entre arquitectura y los procesos en que las sociedades se construyen. No existe la opción de una arquitectura neutral. Los dispositivos materiales forman parte de las cadenas de asociaciones que hacen que el día a día pueda transcurrir de unas maneras y no de otras. El desafío que intento asumir en mi trabajo consiste en explorar cómo desarrollar una arquitectura de anfitrionazgos. El diseño de dispositivos materiales que permitan restituir sin consenso el día a día, como un ensamblaje de actores diferentes, que no liman sus asperezas. Una constitución de humanos y no humanos. De generaciones presentes y generaciones por venir. De lo hortera, cursi y afectado; junto a lo austero y lo optimizado. Una arquitectura parlamento, que en lugar de garantizar la supervivencia de lo mejor, dé representación a aquello desposeído de prestigio. Y que en lugar de eliminar las disputas (lo que sólo puede ocurrir por simplificación o imposición), medie en ellas y construya una cotidianeidad problemática.

Simultaneidad y Democracia.
Un año más tarde, en 2004, pacté el siguiente juego con la arquitecta Annike Romuld. Ella me enviaría desde Tromso una caja, y con su contenido, durante los meses de verano, yo realizaría lo que decidimos llamar “acciones arquitectónicas”. Recibí una caja de zapatos con una tela blanca, estrecha y alargada. Me parecía que la tela, de alguna manera, evocaba las togas que acompañan los relatos del mundo clásico mediterráneo, pero también el higienismo industrial de sábanas blancas de la primera mitad del siglo XX e incluso cierta forma de entender el decoro que a mí me recordaba a las tiendas de menaje del Meat Packing District. El contenido de la caja y su envoltorio, parecían pertenecer a contextos figurativos diferentes. El envoltorio -con los sellos, el informe de la aduana, la dirección de la entrega, el nombre y domicilio del remitente, los matasellos de los servicios postales y la pegatina del seguro de pérdida- hacía visibles los contratos que imbricaban a la caja en un tejido de sociedades, marcos legales y mercados económicos específicos. Mientras que la tela blanca, había sido despojada de las marcas de los pactos que la conectaban con la realidad cotidiana, para así actuar como puerta de acceso a un mundo deseado, un poco new-age y creo que, a la vez, con algo de la austeridad ejemplar de la modernidad luterana (como la casa del obispo-padrastro de Fanny y Alexander). Durante el verano Carmen Ovejero, Claudia Picazo y yo investigamos la tela como si contuviese las evidencias de una historia desconocida. La recorrimos con lupa centímetro a centímetro. Estudiamos las discontinuidades del hilo del dobladillo y la manera en que había sido plegada. Analizamos la urdimbre y el algodón. Tomamos muestras que llevamos a estudiar al laboratorio de microscopía electrónica de la Universidad Autónoma de Madrid. Descubrimos que la tela contenía pelos de una persona rubia, de otra morena y de un perro de pelo corto y negro. Por la forma de doblarla, pudimos saber las dimensiones mínimas de la mesa en que había sido manipulada. El análisis del espectro del microscopio electrónico nos permitió describir partículas de polen propias de los entornos rurales escandinavos. Las micro-manchas de vino tinto nos hicieron pensar que su manipulación probablemente se había vivido como un acto celebrativo. Y la presencia de un perro, que probablemente el entorno en que trabajaron la persona rubia y la persona morena, tenía algo de doméstico. A medida que descubríamos algo lo bordábamos sobre la tela, intentando reconstruir la visibilidad de un contexto inicialmente inescrutable. Pensaba que permitir que realidades ocultas emergiesen al primer plano de lo visible era precisamente una acción arquitectónica. Cuando terminamos, la tela ya no era tan blanca. Estaba cubierta de bordados que transparentaban los acuerdos en que la tela había sido posible como objeto social, y decidimos llamarla la Sábana Santa de Tromso. Durante un tiempo se ha pensado que la arquitectura debía fabricar nuevos territorios, nuevos espacios, nuevas realidades; pero, en mi opinión, la innovación viene de renovar los parentescos entre los fragmentos de realidad ya existentes que podemos llegar a detectar. Colocar en primer plano, en el mundo de las cosas que importan, lo que antes permanecía en la marginalidad; y relacionarlo, con garantías, con lo que allí estaba ya instalado. Para Peter Sloterdijk, Democracia es el procedimiento por el que en lugar de buscar, por medio de la pureza, la optimización de los funcionamientos, se construye la simultaneidad garantista de lo diferente. Creo que la arquitectura es en estos momentos más política que científica, y que en lugar de optimizar, es el momento de construir la simultaneidad.

Arquitectura es la sociedad que experimenta y disputa públicamente calidades tecnológicas
Unos meses más tarde recibimos el encargo de intervenir en las obras de la Cidade da Cultura de Galicia de Peter Eisenman. Ya se había ejecutado la mayor parte del movimiento de tierras. Por un lado la visión deslucida de una topografía embarrada y, por otro, las dudas sobre la seguridad de los que acudían a echar un vistazo, hacían conveniente ir pensando en un sistema de vallado. Creí que la cuestión no era cómo ocultar la obra, si no cómo hacerla realmente visible. Con la ayuda de los entonces colaboradores del estudio y con el diseño gráfico de Enrique Pujana, desarrollamos un plan de “12 Acciones para transparentar las obras de la Cidade da Cultura”. Acciones como dotar a cada una de las empresas constructoras de un color, de manera que todos los medios auxiliares que movilizasen en la obra fuesen pintados siguiendo el código. También los uniformes de sus operarios e incluso el vallado y balizado del trozo de obra en que trabajaban. O como indicar con globos de helio, con dígitos de leds, el tanto por ciento de obra certificada o los trabajos que en cada momento se estaban abordando. “En la biblioteca se está hormigonando el segundo forjado”, por ejemplo. También diseñamos unas grandes etiquetas para que cada camión que traía materiales a la obra o se llevaba residuos de ella pudiese ser identificado en cualquier punto de la red de carreteras como un camión que llevaba tal cosa, en tal cantidad, proveniente o con destino a la Cidade da Cultura. Haciendo visible el verdadero alcance de los trabajos en el territorio. Incluso llegamos a diseñar un espacio donde los técnicos o los comerciales de las empresas especializadas que trabajaban en la obra tuviesen por contrato la obligación de explicar a los visitantes en qué consistía su intervención. Unos visitantes que contaban con tarjetas amarillas que podían levantar si el conferenciante utilizaba términos incomprensibles por ellos. De manera que el técnico o comercial estaba obligado a responder a la tarjeta amarilla repitiendo su explicación utilizando otras palabras hasta que fuese comprendida. Así hasta doce de las que muchas, pero no todas, llegaron a ponerse en práctica. Y que pretendían constituir un espacio compartido por expertos y no expertos para la implementación de la calidad tecnológica. Creo que la arquitectura es siempre una labor colectiva. Y que las comunidades se construyen con un pegamento de experiencia tecnológica compartida. Discutiendo públicamente cómo deben utilizarse los recursos o qué crecimientos o desarrollos son los deseables. La arquitectura, en último término, puede también ser entendida como un proyecto de ensamblaje social. En el que lo material -los edificios, los telefonillos o las bañeras- más que contener una utilidad autónoma y neutral, llega a convertirse en la arena sobre la que las preocupaciones públicas o privadas se explicitan. Y cumpliendo los artefactos materiales esa utilidad, conectan y se conectan con el resto de “cosas” y personas que forman eso que podríamos llamar “realidad”.

lunes 22 de junio de 2009

FRESHLATINO en Frankfurt


Hoy, 23 de junio, se presenta en el Instituto Cervantes de Frankfurt la exposición FRESHLATINO, comisariada por Ariadna Cantis. La exposición recoge el trabajo de 14 oficinas Latinoamericanas. Los contenidos pueden consultarse on line!!! Pincha aquí

miércoles 17 de junio de 2009

Eduardo López-Jamar entrevista a Andrés Jaque












lunes 8 de junio de 2009

San Martín on TV, IX taller de arquitectura en Santander, empiezan a completarse las plazas


Santander, 13 – 24 de julio 2009
Estamos en el 2060. Han pasado tantas cosas desde aquel verano del 2009. La X Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, parece ya lejana, pero su huella queda en la influencia que los proyectos de entonces dejaron en la transformación de la zona portuaria de San Martín. Una influencia imbricada en los acontecimientos públicos y privados que han traído tantas cosas que nadie pudo predecir.

El taller se organiza como la redacción de una cadena de televisión que prepara un TV-SPECIAL sobre “LA ASOMBROSA TRANSFORMACIÓN DE SAN MARTÍN”. Cada día a primera hora reunión-desayuno para definir el trabajo de cada uno de los pequeños grupos que, reconstruyen la historia de cada fragmento arquitectónico del futuro.

Terminamos el 24 de julio, con una gran gala en que emitiremos, a bombo y platillo nuestro TV-SPECIAL.

Objetivos:
El taller se plantea como oportunidad para explorar por medio del diseño y de manera colectiva tres de los temas más presentes en el pensamiento arquitectónico en estos momentos:

- 1.- EDICIÓN. Si durante un tiempo los objetos arquitectónicos parecían ser el vehículo que, de manera automática, instalaban en contextos sociales los programas definidos en el medio arquitectónicos; ahora somos conscientes de que los edificios terminan haciendo cosas que sus diseñadores nunca pensaron y construyendo parentescos con efectos siempre sorprendentes. Ante esta reflexión por qué no pensar que quizás la edición sea el nuevo diseño. Editar, mediar, invocar, podrían ser los roles del arquitecto post-ocupacional.

- 2.- RENDERIZACIÓN. El futuro está en el presente. El futuro no es lo que vendrá, si no un escenario en que los arquitectos fabricamos evidencias del final feliz de nuestras propuestas. El futuro ha sido, en el día a día, el laboratorio en que hemos generado confianza para nuestras propuestas. No hay presente sin renderización. Todo futuro es un pasado. Mostrando la Instant City, se construyó el contexto en que el Pompidou ya era un pasado posible.

- 3.- ESPECTÁCULO Y PARLAMENTO. Toda arquitectura es colectiva. Las narraciones que disputamos en grupo, son el pegamento de la acción conjunta. Proyectar es enrolar en una narración. Proyectar es empaquetar informaciones disputadas de forma seductora. Sólo hay representación si producimos imágenes que incluyan la diferencia. La arquitectura es la sociedad tecnológicamente representada.

Inscripción:
SAN MARTÍN ON TV se desarrollará en Santander del 13 al 24 de julio de 2009 en el Espacio Ricardo Lorenzo del Colegio Oficial de Arquitectos, calle Los Aguayos nº 5.
Los participantes deberán enviar su solicitud de inscripción a la Secretaría del Taller antes del viernes 19 de junio de 2009, acompañada de un breve currículo vital y documentación gráfica de proyectos en formato papel de tamaño máximo en DIN A-3, indicando en el sobre IX Taller de Arquitectura en Santander y/o a través de correo electrónico. Entre la documentación presentada se incluirá: copia del D.N.I, domicilio postal, teléfono de contacto y correo electrónico.

Un comité formado por Andrés Jaque como Director del Taller y los miembros que forman la Secretaría del Taller seleccionarán a los participantes, notificándose a los mismos antes del viernes 26 de junio.
El coste de la inscripción asciende a 350 euros, debiéndose ingresar los derechos de matrícula en la cuenta del Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria del Banco Santander Central Hispano con el nº: 0049 6742 51 25 16205401. Es importante que en el certificado del pago realizado, conste claramente la siguiente información: Taller de Arquitectura y el nombre completo del alumno matriculado. Se deberá enviar la confirmación bancaria a la Secretaria del IX Taller de Arquitectura en Santander, bien a través de la comunicación electrónica bancaria directa, bien una copia escaneada del certificado bancario del ingreso realizado, o una copia del certificado de ingreso mediante correo.

Para solicitar cualquier información, inclusive la posibilidad de encontrar alojamiento, contactar con la Secretaría del IX Taller de Arquitectura en Santander, cuyos datos son:

Secretaria del IX Taller de Arquitectura de Santander:
Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria
C/ San José nº 11, bajo
39003 Santander
Teléfono: 942 211347
Fax: 942 223316
E-mail:
coacan@coacan.es.

viernes 5 de junio de 2009

"Real Life Rock Top 10" by Greil Marcus


1) Lou Reed "Possum Time" from "Ecstasy" (Reprise)
It's 18 minutes long and you can play it all day long. A huge fuzztone that sounds more like a construction site than a guitar sets an implacable, unsatisfiable zigzag line in play. "It's possum time!" a slightly demented, definitely pleased man announces. "I feel like a possum in every way!" In fact he sounds like a man who won't back down, and you follow him, at a distance, on a nighttown walk. When it ends it's as if the sun is coming up -- so soon? Already? You've seen nothing that isn't ugly, but the walk has its own rewards. "The only one left standing," Reed says, sounding tired. He's grown all the way into his role as bad conscience -- his own and the nation's. He may even grow out of it, but not yet. When, in the Velvet Underground, in another era, a young man who sounded old sang with fright and nausea of "all the dead bodies piled up in mounds," who'd have thought that more than three decades later he'd still be prowling the streets looking for more of them, more bodies, more mounds, like a detective of the obvious?

martes 2 de junio de 2009

un buen plan en EP