jueves, 9 de febrero de 2012

Solidaridad

[ so li ða ri 'ðad ]

No son ya los nuevos materiales, si no el capital social con lo que se está construyendo la arquitectura que reúne esta plataforma. Son arquitecturas de las afecciones mutuas. Construidas no con ladrillos, sino con relaciones de reciprocidad, dependencia, afecto, pasión y agonismo. Es de esta coexistencia solidaria de la que depende que muchas de estas arquitecturas puedan ganar durabilidad. Construir en ellas es construir relaciones cotidianas, como las de los abuelos que cuidan a sus nietos por las mañanas o las de las madres que se turnan para cuidar a sus hijos para poder trabajar.

Resiliencia

[ ře si 'ljeN θja ]

Los ecosistemas humanos se dividen entre aquellos optimizados para una única realidad (como una cadena de montaje o el peaje de una autopista) y aquellos en los que conviven y se superponen actividades, generaciones, procesos, situaciones y sensibilidades diferentes. Los segundos son entornos preparados para el cambio y para articular la diferencia. Son enclaves resilientes, que se construyen con el encuentro de realidades diferentes que conviven en un mismo espacio. Si la metáfora de la arquitectura moderna europea fue la máquina; la imagen de la actual es la selva.

Redistribuciones

[ ře ðis tri βu 'θjo nes ]

El urbanismo nació en el deseo de distribuir de manera equitativa los beneficios que la ciudad produce. Este primer impulso sigue siendo el motor de muchas de las más interesantes experiencias que se dan en estos momentos. Explicitar que las transformaciones del medio generan beneficios y servidumbres; y que la manera en que se distribuyen socialmente estos beneficios y estas servidumbres puede elevar el grado de confort y seguridad, o bien de un grupo minoritario, o de toda una comunidad, es la coyuntura en la que operan muchas de las arquitecturas contemporáneas. Encontrar figuras de diseño que superen las carencias del urbanismo, sin liberar la acción sobre lo colectivo, reconocer el orden que contiene la informalidad o desarrollar procedimientos y dispositivos arquitectónicos que repartan equitativamente los recursos disponibles, son los objetivos de estas arquitecturas.